PFQMG (VOL 2) - Cap. 3 Porque me declaraste la guerra y acepto el reto

Rita




—¿Qué? ¡¿Cómo se te ocurrió decirle eso?! ¡¿EN QUÉ ESTABAS PENSANDO?!

Mi grito se escucha por todo el campus universitario, y eso que nos encontramos cerca de la cafetería, sentados en un banco de madera en donde un par de chicos nos están viendo raro mientras ojean sus teléfonos.

—Así como lo oyes —comenta él, carga un recipiente plástico lleno de zanahorias finamente cortadas en tiras que se lleva constantemente a la boca con dos de sus dedos—. De nada, bebé. Le dije a tu ex que eras puro fuego en la cama.

Llevo una mano a mi frente, negando con la cabeza mientras muero lentamente de vergüenza.

—Quería que se llevara la impresión de que ya tengo una relación estable en mi vida, no que saqué mi lado promiscuo y sin censura del closet. Además solo estuve en el baño por… ¿qué? ¡Cinco minutos!

Aldo, quien ahora le frunce el ceño a las zanahorias, resopla ante mi comentario.

—Pues le dije que yo era solo temporal —dice masticando otra zanahoria—, le mencioné algo así como que, por tu cama, circulaban más hombres que en una carretera principal a la hora con más tráfico.

—Muero de vergüenza…

—Le dije también que ya pronto pasarás a tu próxima víctima. Sabes, esto de hacer dieta es pesado. Estas zanahorias están simples, tal vez si les agrego algún aderezo…

—¡Aldo, concéntrate! —discuto—. ¿Por qué se te ocurrió decirle eso? El plan era simple: entrabamos, le daba celos al innombrable para restregarle en la cara lo fabulosa que es mi vida sin él, y luego nos íbamos y no lo volvería a ver. ¿Qué pasó?

Aldo hace un puchero exagerado, mirando hacia el cielo.

—Sucedió de esta manera —responde—: me pregunté, ¿qué diría un chico heterosexual en un momento como este? ¿Qué diría en una confrontación con el ex de su novia? ¡Obviamente marcaría el territorio y dominaría!

Mis cejas se elevan, escuchado su respuesta.

—Así que, de nada —continúa diciendo él—. Le dije que eras totalmente follable y sin compromisos.

Cuando menciona la palabra “follable” y “compromiso” chasquea los dedos con fuerza.

—Sí, “follable” —digo—. Ahora cree que me convertí en una especie de prostituta sin correa.

Suspiro en voz alta porque de igual forma ya no me importa lo que piense o no de mí el sujeto innombrable de genitales pequeños. Aldo salvó mi pellejo el día de ayer y debo reconocerlo.

—Gracias —susurro de mala gana luego de unos minutos—. Espero que eso lo mantenga ocupado por al menos unos días. Te debo una.

Aldo vuelve a chasquear los dedos.

—Y tengo la manera perfecta para que me la pagues —chasquea dos veces más—. Quita esta porquería de zanahorias de mi vista e invítame a una saludable pizza con extra queso.

—Tus dietas apestan —le digo—. Pero si eso es lo que quieres, entonces es lo menos que puedo hacer… Por cierto, ¿para qué carajo haces dieta si no tienes ni un gramo de grasa en todo el cuerpo? Creo que mi pierna pesa más que todo tu cuerpo entero.

—¿Estás bromeando? —dice él, llevándose una mano al pecho—. Mi entrenador de nado sincronizado me dijo que debía adelgazar si quiero estar en la competencia de este año.

—¿Nado sincronizado? Eres tan gay que ni siquiera tú te soportas.

—Gracias —responde él—. Eso es lo que me dice mi hermano todo el tiempo, ahora dejemos de hablar de mí y llévame a comer pizza.

Sonrío con fuerza mientras ambos nos ponemos de pie para movernos directamente a la cafetería.

Este mes decidí ingresar nuevamente a la universidad, a seguir con la carrera de administración tal y como lo tenía planeado desde un principio. Sé que es cuando más necesitados de dinero estamos en la familia, pero con todos los bonos extra que me estoy llevando por ser empleada del mes, puedo ahorrar para continuar con mis estudios.

Seth, un chico que está loco por mi amiga Anna, me presentó a su hermano menor, Aldo, quien es estudiante de actuación y mi recién “novio” por encargo para hacer sufrir a cierto innombrable de genitales miniatura.

Al parecer ese mismo innombrable le entregó a Adam una invitación para escuchar la banda Ósmosis en vivo. Tal vez el sujeto de genitales diminutos me tomó por idiota al pensar que no recordaría el nombre de su banda, pero supe desde el principio que era todo obra suya.

Fue allí, cuando el buen Seth (que siempre come en el restaurante solo para ver a Anna de lejos pero no se atreve a hablarle) escuchó mi dilema y me recomendó a su hermano menor para que actuara para mí y se hiciera pasar por el novio perfecto.

Supongo que me equivoqué al creer que todo sería tan simple como lo planeé.

Los planes tienden a joderse todo el tiempo, y no conté con ese factor desde un principio.

Ahora mi reputación pasa de ser “perra” a ser “gemela de Marie”. Me siento asquerosa.

—Solo recuerda —dice Aldo, arrastrándome a la cafetería y dejando las zanahorias en el primer basurero que encuentra—: él va a seguir buscándote, tiene que verte fuerte y feliz a mi lado. Como todo hombre macho alfa y bien dotado que soy.

Mi ceja se eleva a alturas impensables.

—¿Verme fuerte y feliz? —me quejo—. Yo ya soy fuerte y feliz, gracias. Además, ¿hombre macho y dotado? Vaya que eres modesto y humilde.

—Déjame vivir mi fantasía.

Me río en voz alta mientras dejo que me lleve en dirección al primer puesto de comida rápida.

Aldo es hermoso, bastante. Tiene ojos azules y cabello rubio al igual que su hermano mayor; a diferencia de Seth, Aldo tiene cabello un poco más rizado… y obviamente es gay.

Aldo es buen actor, aunque por lo general cualquiera que me toca, o pone una mano en zonas prohibidas de mi cuerpo, termina doblado en una esquina deseando la muerte. Pero debo decir que Aldo es sumamente respetuoso y se porta como, más o menos, un caballero conmigo.

Es perfecto para la ocasión: novio falso que aleja a mi ex y aleja también a futuros candidatos que solo hablarán cosas bonitas para enamorarme, y una vez que me tengan, me doblarán el corazón en dos y me dirán: bien, gracias. Debo irme.

Ya no más de eso.

—¿Por qué pones esa cara? —pregunta Aldo cuando se vuelve obvio que mi mirada ha estado fija en su rostro por más de un minuto—. ¿Tengo algo en la cara? ¿Soy demasiado atractivo y te enamoraste de mí?

—Pensaba en que me gustas un poco…

—Y tú también me gustas, pero también me gusta el queso y ver Pretty Little Liars en HD, y me gusta la pizza y el helado de manzanilla.

—¿Qué quieres decir con eso?

—Quiero decir que ahora estás en mi lista de personas favoritas.

—Aww —mi boca hace un puchero—. Eres un sueño, gracias. Y muchas gracias más por no cobrarme nada de nada por lo que estás haciendo.

Aldo niega con la cabeza repetidamente mientras ordena su pizza.

—Ni lo menciones, es por hacerte un favor enorme. Además, ya veo cómo caíste por tu ex. El chico es realmente atractivo, y admito que le sienta bien vestirse de vaquero.

—No me hables de él.

—Y tiene buena dentadura. Ahora en día es difícil encontrar chicos con dientes cuidados, todos tienen dientes imperfectos. ¿Quién quiere meter su lengua en una boca que no luzca saludable? —resopla con fuerza, sin importarle que nos escuche la gente a nuestro alrededor—. Yo no, y definitivamente tú no ya que metiste la lengua en esa boca divina. ¿Cuál era su nombre de nuevo?

—Mi lengua no tuvo contacto con su boca —me defiendo—. Y no diré su nombre… es el innombrable de genitales tamaño hormiga.

—Claro, cómo tuviste tanto tiempo para examinarlos —dice él de forma sarcástica—. Oh, hablando del rey de los vaqueros…

Aldo abre sus enormes ojos azules y mira aterrado por encima de mi hombro.

—¿Qué sucede?

—No vayas a voltear, pero…

Inevitablemente no le hago caso y volteo.

No logro verlo al principio, pero lo sigo buscando con la mirada.

—¿Es mi ex? —pregunto con asombro, todavía buscándolo—. ¿Dónde está? No lo veo.

—¡Te dije que no voltearas! —me reclama Aldo, toma mis hombros para que mi rostro lo vea solo a él—. ¿Cómo sabe que estudias aquí? ¿Se lo dijiste?

—No. Nadie lo sabe de hecho.

—Pues el chico puso un GPS en tu trasero porque ya nos encontró. Rápido, viene para acá. Abre la boca bien grande y pretende que disfrutas de mi lengua… mierda, olvidé que comí un sándwich de atún antes.

—¿Qué…? No-o

Lo aparto con una mano e intento voltearme para saber si Key está cerca. Es Aldo el que me detiene de verlo.

—No mires… —me regaña—. Abre grande y trata de perdonar mi olor bucal.

—Eso es asqueroso. Patearé tus bolas si no me sueltas y me dejas ver a Key.

Aldo obedece mi orden y me suelta de inmediato. Casi al instante me giro para intentar buscarlo con la mirada pero no logro verlo en ningún lado.

Es hasta que escucho las risas de Aldo que entiendo que él está jugando conmigo.

—No viste nada, ¿verdad?

—Debiste ver tu cara —dice él—. Era como si entraras en modalidad guerra; fue gracioso. ¡Y ahora sé su nombre! Key.

—Te detesto en estos momentos —le digo, abandonándolo para que compre su pizza él solo—. Mejor me voy antes de que mis instintos asesinos me susurren que te castre mientras duermes.

—¡Espera, Rita! Era solo una pequeña broma, no es como si te fueras a encontrar al tipo en este lugar.

Sigo caminando, ignorando a mi novio falso. Me despido enseñándole mi dedo medio.

—Tengo clase de música oriental en el siguiente edificio —le grito de vuelta—. Piérdete mejor.

Me alejo mientras escucho las risas de Aldo muy por detrás de mí.

No dejaré que el sujeto innombrable me perjudique la vida. Trataré de evitarlo todo lo posible.

Es una promesa.


*****




La clase de música oriental no era la primera opción que tenía en mente para regresar a la carrera, pero al parecer tengo que llevar una clase optativa este año o sino el plan de estudio actualizado me hará llevar dos clases más el próximo año. Y era elegir entre esta o política socioambiental progresiva. Elegí música, sin duda.

No tengo oído musical que se requiere para esa clase, y mi profesor, el Sr. Kuroiwa (de casi cien años de edad) no deja de repetírmelo hasta el cansancio. Siempre que me ve repite la misma palabra cuyo significado ignoro pero suena como “vaca”. Según mis compañeros de clase (la mayoría orientales) dicen que se escribe bakka, de igual forma sigo ignorando lo que significa y a ellos no les interesa explicármelo.

Como siempre, llego tarde y el Sr. Kuroiwa no tarda en señalarlo.

En la clase tenemos por regla general que, el que llega tarde, debe cantar alguna canción tradicional japonesa. Realmente el japonés no es lo mío y termino eligiendo alguna versión coreana de una de las novelas que suelo ver junto a Lucy Xiang, a quien todavía no le perdono el haberme inscrito en esas clases de salsa erótica de hace unos meses atrás.

—Llegas tarde —dice el Sr. Kuroiwa cuando me ve—. Ya sabes lo que tienes que hacer.

Me señala con la cabeza el pizarrón de la clase en donde, los que llegamos tarde, escribimos nuestros nombres junto con el nombre de la canción que cantaremos.

—Realmente no me sé más canciones —admito frente a todos mis otros compañeros. Al parecer soy la única en llegar tarde porque no veo ningún nombre escrito todavía—. Me sé algunas de Sonata de Invierno…

El Sr. Kuroiwa eleva una de sus cejas pobladas y canosas.

—Sí —repito—. Sonata de Invierno, ¿lo ha visto? Es un dorama coreano… ¡Tiene que verlo! Es super triste, pero no… el principio, cuando ambos… bueno, no sé si quiere que le cuente todo.

Me quedo en silencio cuando parece que el Sr. Kuroiwa tendrá un derrame facial si continúo hablando.

—Bien —murmuro de mala gana—. Cantaré algo nuevo entonces.

Como no me sé nada nuevo, solo se me ocurre una canción que no puede fallar en lo absoluto.

Empiezo a mover los hombros de un lado para otro, ignorando a la clase entera mientras comienzo a entonar las primeras palabras del Gangnam Style.

No tengo vergüenza al hacerlo y sigo con mi movimiento de hombros mientras muevo las manos de izquierda a derecha. Es fácil y pronto descubro mi ritmo.

Antes que la canción termine, el profesor Kuroiwa me detiene con un gesto de mano mientras vuelve a pronunciar la misma palabra que suena como “vaca”.

—Toma asiento de una vez —dice, enojado.

Hago como dice, casi corriendo hasta mi asiento designado en la segunda fila.

Es cuando me siento que noto la presencia de un chico en la parte delantera del salón. Un chico que usa una camiseta a cuadros combinada con Converse de color blanco.

Se encuentra al lado del profesor, riendo cuando me mira directo a los ojos.

¡Qué hijo de pu…!

—Bien —habla el Sr. Kuroiwa, interrumpiendo mis pensamientos—. Antes de que la señorita Day nos interrumpiera con su canción “tradicional” japonesa que no es japonesa —sus ojos me fulminan para luego regresar a la clase—, les estaba presentando al joven Key Miller.

El anciano de casi cien años señala al tipo de genitales pequeños a su lado. Mi boca sigue abierta por la impresión, ¿Aldo tenía razón y sí puso un trasero en mi GPS? ¡Perdón! Un GPS en mi trasero.

—Les decía —continúa hablando el Sr. Kuroiwa—, antes que recibiéramos una muestra exacta de cómo NO bailar en público —vuelve sus ojos marrones hacia mí, irritado—, les compartía que el joven Miller será quien tome mi lugar por estas semanas mientras vuelo a Japón por asuntos familiares.

—¿Qué? —grito/protesto de mala gana.

—Ignorando a las voces que no deberían hablar mientras yo hablo —dice el anciano mientras, de nuevo, sus ojos me fulminan como si desearan que me explotara la cabeza—, Key tiene todo el itinerario y guías de estudio mientras yo no esté. Conozco a la familia de este joven desde hace mucho tiempo y sé que es una persona de confianza…

—Sí, claro —resoplo en voz alta. Hoy me siento venenosa.

—Como decía, de nuevo, ignorando voces molestas que interrumpen —retoma el Sr. Kuroiwa—, lo conozco desde pequeño y, además, a diferencia de otros, él sí es un profesional de la música. Graduado con honores y guitarrista principal de una banda que va a despegar hasta los cielos…

Ruedo mis ojos mientras me desconecto por unos segundos mientras halaga el trasero peludo de Key.

Ahora que lo tengo de frente, y que lo puedo observar más de cerca, noto que se dejó crecer la barba y que parece haber perdido algo de peso y ganado un poco más de músculo en los brazos.

De igual forma, no soy quien debería fijarse en esos detalles ahora, no cuando este idiota me enseñó la valiosa lección de aprender a no confiar en nadie.

—… y por eso es el más calificado para suplantarme por estas tres semanas —escucho solo el final del largo discurso—. Ahora, Key, ¿tienes alguna pregunta?

Genitales pequeños no ha dejado de verme todo este tiempo, sonriendo de oreja a oreja.

No aparto la mirada, no me siento débil a su lado, ya no. Él es quien debe sentir vergüenza, no yo.

Finalmente él aparta la mirada primero, como buena mascota, y dice algunas palabras para todos:

—Será un gusto trabajar con ustedes por estos próximos días. En especial estoy ansioso por saber más de usted, señorita Day.

Elevo una ceja, en desafío por su comentario.

—No se lo recomiendo —responde rápidamente el Sr. Kuroiwa—. No tiene un solo gramo de coordinación en el cuerpo.

El sujeto de genitales miniatura sonríe con ganas.

—Espero cambiar eso —murmura.

Lo reto a que lo haga. No puede venir a perseguirme como si nada hubiera pasado entre los dos o como si lo pudiera perdonar con solo sonreír y regalarme una cadena con símbolos que una vez representaron algo para ambos y que ahora son solo objetos sin valor.

Es un imbécil si cree que alguien como yo es así de básica y sencilla.

Se metió con la equivocada.



Al finalizar la clase estoy desesperada por huir y contarle todo a Aldo, para saber si él de verdad es psíquico o si en algún momento vio a mi ex por el campus.

Camino a gran velocidad, y es a mitad de mi viaje que noto que alguien me sigue. Obviamente ese alguien es Key.

Sigo caminando, ignorándolo todo el tiempo hasta que finalmente encuentro a Aldo sentado en una mesa en la cafetería, hablando con un grupo de amigos conocidos.

—Rita, espera —escucho que me gritan a lo lejos. Ignoro la voz del sujeto innombrable mientras avanzo hacia mi objetivo.

Como puedo, recorro la distancia entre Aldo y yo y, casi de inmediato, me siento en sus piernas y lo tomo con ambas manos del cuello. Lo obligo a besarme con fuerza, como si la vida se me fuera en ello.

Muevo su cabeza a mi antojo y lo beso hasta que me falta el aire.

Los ojos de Aldo casi se salen de su cabeza y me mira con demasiada confusión cuando lo suelto.

Mis labios pronto bajan hasta su cuello y comienzo a mordisquearlo.

—Key está viendo —susurro en su oído—. Quiero que sufra tanto o más de lo que yo lo hice.

Aldo asiente con la cabeza, buscando con sus ojos al susodicho. Pronto siento sus manos en mi cintura y su actor interior sale a flote.

Él mordisquea también mi cuello, susurrando también en mi oído:

—Babeas demasiado.

Me rio de forma seductora.

—Y tú sí que te comiste el sándwich de atún, pensé que bromeabas —murmuro en su oído—. Eres un asqueroso.

Ahora es él quien se ríe sensualmente.

—Tu vaquero luce molesto, apuesto a que ahora quiere golpearme. Y oye, me dijiste que nadie sabía que habías retomado las clases.

—Nadie lo sabe —aclaro mientras le explico lo que ocurrió en clase de música.

—Estás perdida —murmura Aldo—. Viene hacia aquí, prepárate.

Me rio como tonta de nuevo. Pero no importa, Key: vas a sufrir te guste o no.

Ambos, Aldo y yo, escuchamos una garganta aclararse.

Al principio creo que es de Key pero en realidad es uno de los amigos de Aldo.

Me encojo de hombros cuando ellos señalan a alguien detrás de mí.

Es Key.

—Esta no eres tú —me reclama él, enojado mientras nos observa a Aldo y a mí.

—Claro que es ella —responde Aldo por mí—. Mi chica es ardiente, ¿no? Me contó que tú eras su novio. ¿No te molesta compartirla?

Key eleva una ceja.

—No me gusta compartir —responde simplemente.

Me rio en voz alta.

—No puedes compartir algo que no te pertenece —le digo—. Ahora dime, ¿cómo sabías que yo estudiaba aquí o que incluso llevo esa clase de música?

Él resopla en voz alta mientras sus ojos siguen clavados en la mano de Aldo ubicada en mi cintura.

—Fue pura casualidad —dice finalmente.

—Las casualidades no existen.

—Pues esta fue así —responde de mala gana, apartando sus ojos de la mano de Aldo—. Esta no eres tú, Rita. La Rita que conozco es la que vi en ese salón; descoordinada y sin temor a hacer el ridículo.

Me levanto de las piernas de Aldo y me acerco a Key muy lentamente hasta detenerme a unos escasos centímetros de su rostro.

—Esa Rita murió esperándote hace ya varios meses atrás —digo amenazadoramente—. Deberías superarla de una vez por todas porque ya no la verás jamás, métete eso en la cabeza. Tu presencia que molesta como no tienes idea, simplemente desaparece; tú ya tienes experiencia en eso.

Veo que mis palabras encienden algo dentro de él, lo veo asentir con la cabeza mientras no despega sus ojos de los míos.

—Bien, tú lo pediste —dice después de unos segundos de silencio.

Entones hace algo que no creí que se fuera a atrever a hacer: me toma del rostro con ambas manos y me empuja hacia adelante, chocando su boca con la mía.

Para mi sorpresa, presiona sus labios contra los míos con fuerza, justo como yo hacía unos minutos atrás con Aldo.

Intento alejarlo o apartarlo con mis brazos, pero de alguna forma su agarre es potente.

Cuando decide soltarme, se lame los labios y veo que respira con dificultad.

—Ahora sí —dice él con voz agitada—, será mejor que me vaya.

De forma desprevenida me toma de nuevo, esta vez me sujeta de la cintura mientras empuja mi boca contra la suya. El beso es más corto que el anterior y se separa pronto de mis labios, sin darme lugar a reaccionar.

—Oh, lo siento —murmura él, viendo directamente a Aldo—, no sabía que Rita estaba con un amiguito. Los dejo a ambos continuar, y por favor cuida de mi Patchie.

Key sonríe de forma presumida, como si recordara algo que yo no.

Mi boca sigue abierta cuando lo veo alejarse con ambas manos metidas dentro del bolsillo de su pantalón.

—Antes que lo olvide —dice mientras voltea la cabeza—, yo tampoco soy el mismo Key que conociste antes.

Hace una pequeña reverencia y camina lejos.

Sigo viendo en su dirección aun cuando se ha ido.

Es Aldo quien se ríe en voz alta y me saca de mi estupor.

—Esto será una guerra —dice él—. Tu vaquero es atractivo, definitivamente. Oh, ¡su boca estuvo en la tuya justo después de haber estado en la mía! Es como si yo también lo besara en cierta forma. Morí y fui al cielo para luego revivir con eso.

Lo fulmino con la mirada, tal y como el Sr. Kuroiwa hace conmigo.

—Ni una palabra más —murmuro sin poder hablar por el enojo que cargo dentro.

—Lo siento, pero eso fue un buen movimiento.

Entonces lo recuerdo: él acaba de hacer lo mismo que yo hice en el pasado cuando lo vi besarse con Mia.

¿Cree que es inteligente por hacer eso?

Primero se muere de los celos antes de verme ceder por él o por alguno de sus trucos baratos para impresionarme.



Va a saber quién soy yo de una vez por todas.

Comentarios

  1. Hahahahaha amé esté capítulo tanto como a Aldo
    Venga Rita te apoyo al 100❤❤❤ haz sufrir a Key

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    Respuestas
    1. Hola, soy Theresa Williams Después de estar en relación con Anderson por años, él rompió conmigo, hice todo lo posible para traerlo de vuelta, pero todo fue en vano, lo quería de vuelta tanto por el amor que tengo por él, Lo supliqué con todo, hice promesas pero él se negó. Le expliqué mi problema a mi amiga y me sugirió que preferiría contactar a un lanzador de hechizos que pudiera ayudarme a lanzar un hechizo para traerlo de vuelta, pero soy el tipo que nunca creyó en el hechizo, no tuve más remedio que intentarlo, Envió al conjurador de hechizos y me dijo que no había ningún problema de que todo saldría bien antes de tres días, que mi ex volvería a mí antes de tres días, lanzó el hechizo y sorprendentemente en el segundo día, fue alrededor de las 4 pm. Mi ex me llamó, me sorprendió tanto, respondí la llamada y todo lo que él dijo fue que él estaba tan arrepentido por todo lo que pasó que él quería que yo regresara a él, que él me ama tanto. Estaba tan feliz y fue a él que fue así como empezamos a vivir juntos, felices de nuevo. Desde entonces, he hecho la promesa que cualquier persona que sé que tiene un problema de la relación, yo sería de ayuda a tal persona refiriéndose él o ella al único lanzador mágico verdadero y de gran alcance que me ayudó con mi propio problema. Correo electrónico: drogunduspellcaster@gmail.com puede enviarle un correo electrónico si necesita su ayuda en su relación o cualquier otro caso.

      1) Hechizos de Amor
      2) Hechizos de Amor Perdido
      3) Hechizos de divorcio
      4) Conjuros de Matrimonio
      5) hechizo de enlace.
      6) Hechizos de desintegración
      7) Desterrar a un amante pasado
      8.) Quieres ser promovido en tu oficina / hechizo de Lotería
      9) quiere satisfacer a su amante
      Póngase en contacto con este gran hombre si tiene algún problema para una solución duradera
      A través de drogunduspellcaster@gmail.com

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  2. Gracias por el capitulo, eres lo maximo

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  3. Aaaaaa este capitulo fue bueno, pero demasiado corto, por favor ya sube el siguiente, muero de ganas por saber que pasara,me encanta Rita, pero me encanta mas Key con su actitud <3.

    Eres la mejor escribes genial.

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  4. wow...estuvo genial el capítulo...jajaja...ella tratando de olvidarlo y está súper enamorada de él!!! Por favor que sufra un poco más Key, me agrada él, pero Rita no se merecía lo que le pasó!!!

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  5. Simplememte amo tu manera de escribir. Espero que subas el proximo capítulo pronto.

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  6. como anillo al dedo, gracias Lia, siempre es un placer leerte... mi petición fue escuchado!!..

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  7. Ya no aguantaba las ganas para leer otro capítulo,sigue así Lia♡ eres estupenda.
    PD: Key aguantate.

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  8. ERES LA MEJOR!! valio las pena la espera :) aunque muy corto.....
    PD: JA!! yo si sabia que lo de aldo era una estrategia para darle celos a key jajajajaja

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  9. Ohhhhhhh... Estan demaciado enamorados Rita y Keyton jaja ja ja ��... Me encanta Aldo como nuevo amigo.
    Espero q no pase tanto tiempo sin otro capitulo q ya lo espero con ansias

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  10. Hola! Te sigo mi blog es https://libertaddeloslibros.blogspot.com.es/
    un saludo

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  11. Ohhh Aldo es un amor!!! Gracias por el capitulo. Saludos.

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  12. Lia muchas gracias por el capítulo, valió la espera, me encantó :D estoy ansiosa por leer el siguiente , no nos hagas esperar tanto :3 sigue así, admiro tu manera de escribir!

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  13. Que precioso este capítulo me encanto, felicidades eres estupenda espero el siguiente

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  14. Me encanta esta historia y con este cap reí a montón. Que la inspiración siempre te acompañen

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  15. woaooo





    maravilloso capitulo


    keyb vas bien solo un poco mas de macho alfa como dice aldo y rita de nuevo sera tuya




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  16. Oh, no sabia que Rita estaba con un amiguito, los dejo a ambos continuar, y por favor cuida de mi Patchie.

    Key le repitió lo mismo que le dijo cuando el estaba en la cafeteria con Mia. :D

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  17. liaaaaaa cuando subes nuevo capitulo?

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  18. Lia, por favorcito no nos abandones

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  19. Hola, soy Theresa Williams Después de estar en relación con Anderson por años, él rompió conmigo, hice todo lo posible para traerlo de vuelta, pero todo fue en vano, lo quería de vuelta tanto por el amor que tengo por él, Lo supliqué con todo, hice promesas pero él se negó. Le expliqué mi problema a mi amiga y me sugirió que preferiría contactar a un lanzador de hechizos que pudiera ayudarme a lanzar un hechizo para traerlo de vuelta, pero soy el tipo que nunca creyó en el hechizo, no tuve más remedio que intentarlo, Envió al conjurador de hechizos y me dijo que no había ningún problema de que todo saldría bien antes de tres días, que mi ex volvería a mí antes de tres días, lanzó el hechizo y sorprendentemente en el segundo día, fue alrededor de las 4 pm. Mi ex me llamó, me sorprendió tanto, respondí la llamada y todo lo que él dijo fue que él estaba tan arrepentido por todo lo que pasó que él quería que yo regresara a él, que él me ama tanto. Estaba tan feliz y fue a él que fue así como empezamos a vivir juntos, felices de nuevo. Desde entonces, he hecho la promesa que cualquier persona que sé que tiene un problema de la relación, yo sería de ayuda a tal persona refiriéndose él o ella al único lanzador mágico verdadero y de gran alcance que me ayudó con mi propio problema. Correo electrónico: drogunduspellcaster@gmail.com puede enviarle un correo electrónico si necesita su ayuda en su relación o cualquier otro caso.

    1) Hechizos de Amor
    2) Hechizos de Amor Perdido
    3) Hechizos de divorcio
    4) Conjuros de Matrimonio
    5) hechizo de enlace.
    6) Hechizos de desintegración
    7) Desterrar a un amante pasado
    8.) Quieres ser promovido en tu oficina / hechizo de Lotería
    9) quiere satisfacer a su amante
    Póngase en contacto con este gran hombre si tiene algún problema para una solución duradera
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  20. Señorita Belikov, creo que es necesario que publique el siguiente capi!!..URGENTE XD

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  21. Ya público en Wattpad hoy!

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  22. Yo soy Jeff Rose, y la base en EE.UU. ... Mi vida está de vuelta! Después de un año de matrimonio roto, mi esposo me dejó con dos hijos.
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