01 enero 2017

Cap. 28-Parte 2 - ¿Él por su lado y ella por el suyo? - POAW

Anna

3 meses y 5 días después


—Firme aquí, por favor.
El hombre en traje gris señaló una línea punteada donde al final se aceptaba la petición de divorcio por parte de los involucrados. Este era el documento oficial, después de aproximadamente tres meses de pedir y suplicar por él, al fin se encontraba disponible y al alcance. Para ser un papel tan importante parecía común y simple; varias firmas juntas y listo, divorcio al instante. Pero era, a la vez, un papel muy poderoso.
La primera firma fue escrita con letra cursiva y redondeada, tinta fresca derramada sobre la hoja. Luego, y con mucho pesar, le siguió la otra, más masculina y con muchos giros y formas. Después de unos instantes, ambos nombres se encontraban uno junto al otro, anunciando su separación inevitable.
—Bien. Ahora ambos —dijo el hombre encargado de llevar a cabo el divorcio— después de apelar por este documento hace varios meses atrás, están oficialmente divorciados.
Miradas de resignación, de odio, de dudas y de tristeza fueron lanzadas de un lado de la habitación al otro, sintiéndose como dagas entre ambos. La decisión ya había sido tomada y no se podía cambiar, no se podía dar un paso atrás ahora.
—Supongo que este es el final —habló él.
—Es el final, tú lo dijiste —se hizo un nudo en mi garganta al escucharlo—. Hay ciertas cosas que una chica puede tolerar, pero lo que tú hiciste ya no tiene perdón.
Esas palabras parecieron golpear un punto frágil entre ambos.
—Te pedí perdón demasiadas veces, pensé que era hora de superarlo. ¿Cuánto más necesito decírtelo?
—¡No supero nada! ¿Acaso eres tonto? Nunca podría perdonarte lo que me hiciste. No sé por qué te molestaste en pedirme matrimonio primero y luego arruinarlo todo. No te entiendo.
—¡Yo tampoco te entiendo! Deberías aprender a dejar el orgullo de lado —comentó él.
—Esto no es cuestión de orgullo. Nunca lo fue. Lo que sucedió es que hiciste algo por lo que nunca podré aceptarte en mi vida de nuevo. Ahora, invertí mucho dinero en este divorcio como para que sigamos en lo mismo. Cada quien por su lado, no lo olvides.
De pronto mamá se levantó con dificultad de su asiento, buscando apoyo en la silla.
Papá frunció el ceño, desviando su mirada hacia el suelo.
—¡Anna, vámonos! Deja a tu padre y a su ridiculez juntos.
Rodé los ojos, cansada de ambos.
—¡Solo te pido que me perdones una vez más, por un insignificante error que cometí, y tú corres y me pides el divorcio! —gritó papá, histérico.
—¿Un insignificante error? ¡Te acostaste con Susan! ¿Recuerdas ya? ¿Susan, tu ex mujer?
Mamá se apoyó en mi hombro para buscar estabilidad mientras caminaba. Su embarazo ya era muy notable y le molestaba permanecer mucho tiempo de pie.
—Te dije que sí, me acosté con ella —gritó mi padre, arrastrando los papeles de divorcio recién firmados—. Pero fue literal, ¡literal! Acostados, de dormir. No hicimos nada. No tuvimos sexo salvaje como piensas que hicimos.
Escuchar a mi padre decir “sexo salvaje” fue como un detonante. Arrugué el rostro y tomé el cochecito doble donde llevaba a las gemelas, lista para salir corriendo de allí. Ambas ignoraban el hecho de que sus abuelos se estuvieran divorciando, por segunda vez.
—¿Acostarse, de estar dormidos? Wow, palabras sabias —murmuró mamá. Estaba más insoportable que nunca, no pensé que embarazada ella sería diez veces peor.
—Mamá, no es bueno para tu salud que te estreses de esa forma. Deja de pelear, por favor —le comenté en un tono suave, últimamente hablar a nivel normal la molestaba. ¿Fui igual de insoportable estando embarazada?
—Es tu padre el que empieza. ¡Casados por tres días y ya comete semejante cosa imperdonable!
—Ustedes debieron hablar primero —insistí—. No le diste la oportunidad, no cometas el mismo error que yo cometí con Adam, de cortar la comunicación.
—Lo hice, Anna, hablé con él pero tu padre es un mentiroso. Se acuesta con Susan, olvidando que se casó de nuevo conmigo y espera que no me dé cuenta, ¿pero adivina? ¡Los encontré durmiendo en el sofá!
Suspiré con cansancio, escuchando la misma historia una y otra vez.
Mamá se había ido por una noche a dormir conmigo para dedicar algo de tiempo con las gemelas y ayudarme a cuidarlas, pero decidió regresar antes a casa porque, al parecer, a papá le dolía la espalda. Ella dice que llegó solo para encontrarlo a él acostado con Susan, ambos en el sofá de la sala.
El divorcio fue lo siguiente en ocurrir y fue uno muy apresurado ya que, aparentemente, no se lo podían dar sino hasta después de un año de casados. Mamá aseguró tener pruebas de infidelidad y pronto el divorcio se estaba procesando.
Salimos juntas de las oficinas de los abogados y papá nos seguía de cerca, murmurando cosas incoherentes que hacían enojar más a mi inestable madre. Papá tuvo que quedarse atrás mientras ella y yo subíamos al elevador juntas, sin él.
—Anna, lo siento —sollozó mamá una vez dentro—. Te metí en esto y lo lamento tanto, por ti y por las niñas.
Luego comenzó a llorar descontroladamente desde el piso doce hasta el primero, donde bajamos y salimos del edificio.
—Deben ser las hormonas —murmuró ella una vez que se calmó—. Odio estar embarazada. Creí que a mi edad ya no podía.
—No te preocupes, yo entiendo. Y tampoco es que estés vieja, mamá. Sabías que los riesgos estaban allí y de igual forma los seguiste.
—Yo sé que sí. Ahora, por mi culpa, mi nuevo bebé tendrá padres divorciados, tal y como sucedió contigo. Me arrepiento tanto de haberme vuelto a casar con tu padre; solo mira lo que te pasó a ti con Adam, debió haberme servido de lección.
Hice una mueca, sus palabras doliendo en más de un sentido.
—No fue tan grave —me defendí.
—Claro que lo fue, los arruinó, los hizo trizas, los despedazó y luego…
—Y luego todo resultó tal y como debería ser —la corté.
—¿Se supone que las cosas sean así?
Mamá y yo tomamos asiento en uno de los bancos que bordeaban la acera frente al bufete de abogados; papá salió pronto del edificio, buscando por nosotras. Se detuvo a unos metros de distancia para darnos privacidad. Las gemelas me acompañaban mientras mamá no detenía el llanto.
—Escucha —murmuré luego de unos minutos—, si de algo me ha servido todo lo que pasé con Adam es que hay que romperse para poder rehacerse de nuevo. Es simple, pero funciona; no siempre es el mismo caso, pero tiene efecto. Puedes rehacerte con alguien más, o contigo mismo o incluso con tu propia pareja, pero funciona.
—¿Ha funcionado para ti?
Medité bien en su pregunta. ¿Habían funcionado las cosas entre Adam y yo? Fueron difíciles e incómodas por un tiempo, pero no sabría si habían funcionado o no. Entonces, como si lo hubiera convocado con la mente, él apareció en su auto, deteniéndose a una buena distancia de nosotras. Salió del vehículo usando una camiseta ajustada de color blanco, enseñando los hermosos tatuajes de su brazo. Le hice una señal para que me esperara allí y él asintió con la cabeza, apoyando su cadera en el capó del auto.
—Sí —respondí la pregunta de mamá—. Funciona de alguna manera. ¿Quieres saber lo que me dijo hace unos meses atrás? ¿Lo que me hizo darle una respuesta definitiva a nuestra relación?
Mamá asintió con la cabeza, aun sollozando.
—Me dio un ultimátum sobre nosotros —continué, rememorando ese día en mi cabeza, y los que le siguieron a ese—, me preguntó si quería seguir con él a pesar de las dificultades o si me iba de su lado nuevamente. Me dijo exactamente: ¿cómo será? ¿él por su lado y ella por el suyo, o juntos, sin importar lo que pase?
—No sabía que había sucedido eso —dijo mamá con voz constipada—, ¿qué le respondiste?
Respiré hondo y solté todo el aire.
—Le respondí algo que tuve que haberle dicho desde el principio, algo que era necesario ser dicho. Le dije que lo amaba y que lo perdonaba, que me perdonara él también por habernos hecho tanto daño, pero…
Miré nuevamente en dirección a Adam, se había acercado a mi padre y ahora se encontraba platicando con él, sonriendo mientras hablaba. Él era algo precioso de ver.
Suspiré.
—¿Pero? —dijo mamá, interrumpiendo mis pensamientos.
—Pero…


3 meses y 5 días antes

—Anna, responde la pregunta —dijo él. Su tono de voz ya era el de una persona desesperada.
Tragué saliva, sintiéndome acorralada por completo, sintiendo todo el daño que le había provocado en este tiempo. Tomé a una de las bebés en mis brazos.
—Yo… Adam, yo… —cometí el error de verlo a los ojos, los suyos ya nublados, su mandíbula apretándose sin soltar su agarre. Supongo que él estaba preparado para una respuesta negativa, pero nos sorprendí a ambos con mis siguientes palabras:
—Adam —continué en medio de mis sollozos—, me desesperas la mayoría del tiempo, me frustra lo fácil que puedes arruinar todo, así como lo fácil que logras que se arregle. Siento que te odio por momentos, y a los siguientes, quiero comerte a besos. Sé que no eres perfecto, y tampoco lo soy yo, pero adoro que no lo seas. Adoro todas tus imperfecciones, así como un día tú mismo dijiste que adorabas las mías.
Sollocé de nuevo, deteniendo por un breve momento lo que iba a decir.
—Te amo —continué—. Quiero estar contigo, luchar por nosotros. Acepté casarme con todo y tu letra pequeña incluida en el contrato; te dije hace no mucho tiempo atrás que merecías sentirte feliz, ahora lo entiendo: ambos merecemos ser felices y no dejaré que pequeñas situaciones o estúpidas personas nos quiten esa felicidad que nos ha costado tanto. Te perdono, así como tú tienes que perdonarme a mí, por favor. Pero…
Me quedé en silencio por varios minutos, tratando de poner en orden las palabras que quería vocalizar.
—¿Pero? —me instó a continuar, sus ojos rojos y sus rasgos tensos.
—Pero, no sé cómo comenzar esto desde cero. Quisiera tener un botón de reinicio y borrar todo el daño hecho, el que tú me hiciste, el que te hice yo, el que me hice a mí misma… solo no puedo.
Mis palabras parecieron aliviar la pesada carga de Adam, suspiró como nunca lo había escuchado.
—No se puede borrar —habló en voz baja—, no puedo cambiar lo que dije, lo que hice, porque todo eso le pertenece al pasado. Ya está dicho, está hecho… pero te aseguro que no las volverás a oír en el presente o en el futuro. Jamás. Por favor no me vuelvas a excluir de tu vida, así como yo nunca te volveré a excluir de la mía, o en ninguna de mis decisiones. Volvamos a comenzar de nuevo, aunque no sepamos cómo, aunque nos equivoquemos muchas veces y estemos aprendiendo. Hagámoslo, juntos. Equivócate conmigo, vive conmigo; solo no me alejes como lo has estado haciendo en estos días, y no salgas huyendo nuevamente de mi lado. Me dueles, Anna.
Asentí con la cabeza, sin poder controlar mis lágrimas.
—No te quiero perder —susurré en voz realmente baja que él perfectamente escuchó.
—Nunca podrías perderme, hemos pasado por tanto, nos merecemos otra oportunidad. Prometo que será la última y la definitiva —respondió—. Ya no quiero ser tóxico para ti, para nuestras hijas, para nadie.
—Lamento haberte guardado demasiados secretos, no haberte contado desde un principio lo de las gemelas —murmuré realmente arrepentida.
—Lamento no haberte dicho antes que ya lo sabía, que lo supe todo este tiempo. Lamento haberte herido como lo hice, me siento un completo imbécil por haberme dejado manipular así de fácil.
—Creí que serías tú el que huiría, pero terminé huyendo yo.
—Ya pasó Anna, ya no podemos controlar lo sucedido. Pero por favor, comienza de nuevo tu vida conmigo.
Asentí con la cabeza, viendo en dirección a nuestras hijas.
—Está bien. Hagámoslo —respondí luego de unos instantes—. Prometo esta vez poner de mi parte por completo, porque te quiero y te quiero en la vida de nuestras hijas. No sé cómo, pero volvamos a comenzar de cero.
Él se movió para darme un abrazo, acomodando a una de las bebés mientras yo acomodaba a la otra. Nos abrazamos, los cuatro. Luego él besó mi cabeza, seguido de mis mejillas húmedas de tanto llorar; la última parada fueron mis labios.
Su beso se sintió como sellar un contrato… uno con letra pequeña que decía que no todo en la vida sería perfecto, que habría problemas y dificultades, sus altos y sus bajos, pero que podría mejorar solo si ambos estábamos dispuestos a mejorarlo. Y lo acepté, firmé con mis labios el contrato y él me devolvió el beso con la misma fuerza.
Luego de eso se separó lentamente de mí, apoyando su frente contra la mía, suspirando en mis labios.
—Tienes esa mirada bizca que tanto amo —comentó él en voz baja, aun sin despegarse—. Extrañaba verla siempre que te besaba… aunque apareció cuando viste mis fotos del calendario. Dime que te encantó.
Sonreí con ganas, de corazón.
—Por tu culpa tendré ojos bizcos para siempre.
—Umm, ya lo creo.
Besó mi frente y luego besó la de nuestras hijas.
—¿Cómo se te ocurrió hacer un calendario? —pregunté luego de unos segundos—. Estás loco.
Me guiñó un ojo.
—Loco por ti, siempre.
Besó mis labios una vez más, lento y moderado. De la forma correcta.
—Dime una cosa —murmuré entrecortadamente.
—Una cosa.
Rodé los ojos, ¿por qué los chicos se portaban de esa manera cuando uno hablaba de temas serios?
Adam se rio de mi expresión y luego procedió a besarme nuevamente con lentitud.
—A ver, cuéntame.
—Dime que no compraste esa cama con forma de Ferrari. Dime que no la mandaste a fabricar realmente porque te aseguro que enviaré al perro a dormir en ella.
De ser posible, él se rio aún más que antes.
—No, tranquila nena, no la pedí. ¿Creíste todo este tiempo que iba a dejar que me echaras de nuestra habitación? Nunca. Tenía que buscar una excusa.
Sonreí a medias, sabiendo muy bien desde el principio sus intenciones. Pero yo lo aceptaba cada noche porque quería simplemente que me sostuviera por unos minutos, aunque no iba a admitírselo en voz alta; al menos no todavía.
—Bien, es hora de dormir a estas bebés —señalé a la pequeña dormida desde ya en los brazos de Adam—. Me alegra que solo haya sido eso, una broma, lo de la cama. ¿Te imaginas con una cama de Ferrari en la habitación?
—Correcto —Adam evitó mi mirada, observando a la bebé—. Espero que no te moleste entonces que tengamos una cama de Gokú… ¡No es un Ferrari!
—¿Pediste una cama de Gokú? ¿Es broma?
—No me pude resistir. Quería saber si la podían fabricar y resulta que sí pueden… vendrá la próxima semana.
—ADAM.
—¿Anna?
—No pienso dormir en una cama de Gokú.
—¿Cambiara algo si digo que es de Vegeta?
Lo fulminé con la mirada.
—Bien, bien —respondió—. Pediré que se quede en la habitación de invitados. Ahora, deja que comencemos con el pie correcto.
Amablemente depositó a Bella en la cama y tomó a Belle de mis brazos, me ayudó a ponerles un pañal fresco y a vestirlas, una de color morado y la otra de azul celeste. Ambas bebés quedaron dormidas después de eso y no fue necesario cantarles ninguna clase de canción para que alcanzaran el sueño. Después de unos minutos de observarlas dormir, Adam me tomó la mano y me plantó un beso en el cuello. Justo ahí recordé que él se encontraba únicamente usando un diminuto bóxer.
—Ven —me susurró cerca del oído—, hay un lugar al que quiero que me acompañes.
—¿Qué lugar?
—Un lugar en el que ya has estado antes. Vistámonos y acompáñame a verlo.
—No podemos dejar a las bebés todavía.
—No está muy lejos, además, le pediremos a mi abuela que las cuide por unos minutos.
—Pero… ¿y si se levantan con hambre?
—Estaremos de vuelta pronto —me aseguró—. Vamos, acompáñame.
—Bien. Pero ¿y si lloran pidiendo a su madre? las extraño desde ya.
—Te mostraré algo y luego regresamos. Prometido.
—¿No serán más calendarios, de casualidad?
Se rio en voz baja.
—No, pero es igual de bueno.



—¿Qué hacemos aquí? —pregunté una vez que llegamos al lugar que Adam quería mostrarme.
El sitio se encontraba algo concurrido, había una farmacia en una esquina y un salón de billar al lado contrario, nada extravagante.
—Date la vuelta —susurró Adam.
—¿Qué? ¿Qué va a pasar?
—Voltéate, nena.
—Bien. Pero no te entiendo.
Hice como me dijo, dándole la espalda a él. Entonces sentí algo golpeando mi cabeza levemente.
—¿Qué estás…? —me quería girar, pero me retuvo de los hombros.
—Shhh.
Pronto sentí otro golpe leve en mi cabeza.
Una pelota, del tamaño de una pelota de tenis, rodó cerca de mis pies, eso era con lo que me había golpeado. Recogí la pelota y esta vez Adam dejó que me girara para verlo.
—¿Qué ocurre contigo? ¿Me acabas de tirar esto a la cabeza?
Él me observó detenidamente, de pies a cabeza, sonriendo de oreja a oreja como si yo tuviera restos de comida en el rostro o como si me creciera bello de las mejillas. Hice lo mismo con él e imité su mirada aguda.
—¿Puedo saber por qué me observas tanto? —pregunté, rompiendo la concentración de ambos.
Adam carraspeó y luego hizo la cosa más extraña que podía hacer: sacó tres paquetes de ¿condones? de su bolsillo, y los lanzó al suelo.
—Yo no te golpeé. Te golpeaste con ese letrero —señaló arriba de mi cabeza. Alcé la vista, observando que, de hecho, sí había un letrero acerca del lanzamiento de un nuevo producto capilar.
—No, no me golpeé —lo acusé—. Tú me lanzaste una pelota a la cabeza.
Llevó su mano a su boca, haciendo como si estuviera a punto de contarme un secreto.
—La pelota es de espuma, en realidad el golpe no duele —carraspeó nuevamente y sonrió de lo más tranquilo—. La próxima vez ten más cuidado, aunque entiendo la urgencia.
Miró al suelo, señalando los condones.
—¿De qué hablas? Los acabas de tirar al suelo.
—Que no te dé vergüenza decir que son tuyos… aunque te aconsejo que lo dejes.
—¿Que deje el qué? ¿A qué estás jugando?
—Digo que dejes a ese perezoso que necesita de otro para comprar protección.
Y entonces lo entendí. Ese día se vino a mi cabeza con perfección. Fue el día que conocí a Adam. Él estaba recreándolo para mí. ¡Y estábamos en el sitio donde todo ocurrió!
Abrí y cerré la boca mientras lo observaba con atención. No podía creerlo.
—¿Puedo saber tu nombre? —preguntó él después de unos instantes.
Decidí seguirle el juego, no sabía qué pretendía con eso. Tal vez esta era su forma de “comenzar desde cero”.
—Mi nombre es Annabelle, pero muchos me dicen Anna.
Tomó mi mano, estrechándola.
—Es un gusto, Anna. Mi nombre es Adam, Adam Walker.
—Suena… peligroso.
—Lo soy. Romperé tantas veces tu corazón, así como tú vas a romper el mío, pero nos amaremos con intensidad. Te propondré matrimonio con una canción de Bruno Mars, te quedarás embarazada de mis bebés. Serán niñas, por cierto, espero que tengan tu mismo color de ojos. Diré demasiadas cosas estúpidas que te harán pensar si lo nuestro valió la pena; te dolerán y me dolerá a mí también recordarlas. Arruinaré nuestra luna de miel aun cuando tenía demasiadas cosas buenas preparadas y luego desaparecerás de mi vida como si no dejaras huellas en mi cuerpo, en mi alma, en todo lo que soy.
Tomó aire y agachó la mirada.
—Me dejarás, dirás que me perdonas pero que nuestra relación es tóxica —continuó—. Vas a proponer irte a casa de tu madre y yo, mientras muero por dentro, te suplicaré que no lo hagas. Te pediré mil disculpas y tú me dirás que lo único que querías en la vida era guardar los buenos recuerdos, o regresar el tiempo y capturar una imagen de ambos cuando nos conocimos. Así que aquí estoy, recreando nuestro primer encuentro para ver si de esa forma aceptarías empezar desde cero a partir de aquí, ahora.
Guardé silencio por unos segundos, observándolo de pies a cabeza.
Lucía apetecible en su camiseta de botones, sus pantalones rasgados y su actitud de chico malo-reformado a bueno.
¿Qué puedo decirte acerca de Adam Walker que no haya dicho ya? Cierto, el chico cometía errores más rápido que un cohete viajando a la velocidad de la luz, pero tenía que admitir que los sabía remediar con la misma facilidad.
—Wow, sabes muchas cosas sobre nosotros, apenas nos acabamos de conocer —murmuré, siendo esta mi manera de aceptar comenzar desde el principio.
—Podríamos decir que vengo del futuro.
—Supongo que en esta ocasión no está incluida Marie…
—¿Quién?
—Oh, solo es el nombre de un animal rastrero conocido muy comúnmente como cucaracha.
—Entonces no, las cucarachas no son bienvenidas a esto.
—Creo que me empiezas a agradar, Adam.
—Eso es algo bueno, Anna, porque también me empiezas a caer bien. En especial si eres amante de camas con forma de Gokú.
—Eso nunca va a suceder.
—¡Vamos, nena! Es Gokú, ¿cuándo tendré la oportunidad otra vez?
—No.
—Nena…
—Nop.


3 meses y 5 días después… en la actualidad


—Oh —mamá se sorbió la nariz con un pañuelo.
—Oh —respondí, sonriendo con locura cuando Adam se cansó de esperar junto a papá y se acercó a mamá y a mí. De hecho, él ganó la discusión sobre la cama y ahora éramos propietarios de una lujosa y cómoda cama matrimonial con aspecto de Gokú. La odiaba. Pero Adam la amaba y eso me hacía feliz a mí. Además, las bebés se entretenían viéndola, ellas adoraban los picos que formaban el cabello del personaje. Era una locura. Hasta Nicole se había enamorado de ella. Eran todos contra mí.
—Pero no lo has entendido, Anna —comentó mi madre—. Adam y tú tenían una solución, la usaron y todo salió bien. Tu padre y yo… es irreparable.
—¿De verdad viste que papá estaba desnudo, en el sofá, con Susan?
Tomó mi mano, sollozando y tratando de sacudirse la nariz de nuevo.
—La verdad, salí corriendo, pero creo que tu padre estaba vestido por completo. De igual forma, ¿por qué tenía que dormirse con ella? No, no lo perdonaré jamás.
Ahora comprendía muy bien cómo me debieron haber visto las demás personas cuando yo aseguraba nunca perdonar a Adam. ¿Fui así de dramática?
—Te diré algo que me dijo Rita una vez —comenté—. Puede que tal vez, en el futuro, te rías de toda esta situación cuando pienses en ello. Creo que tomaste una decisión apresurada y no le diste tiempo a papá de explicarse.
—¡Tu padre es un vago! Mi futuro bebé no merece ni siquiera saber su nombre. Creo que lo mejor es que huya a casa de la abuela. ¿Qué dices?
—Esta historia se me hace conocida —murmuró Adam cuando al fin nos alcanzó, escuchando la última parte de nuestra conversación—. Hola, nena.
Me saludó plantando un beso en mi boca, uno no muy apto para mis padres, pero que de igual manera disfruté.
—Hola, bebé —le guiñé un ojo.
Adam sonreía mientras se acercaba a las gemelas y les daba, a cada una, besos en los cachetes. Por último, saludó a mamá, quien lloraba sin control.
—Cómo me hubiera gustado tener a mi propio Adam Walker —comentó ella—. No sé cómo me fui a enamorar de un hombre que se está quedando calvo, debí haber visto las señales con tu padre. Siempre se le caía el pelo cuando intentaba peinárselo.
—¡No soy calvo! —gritó papá detrás de nosotros, exasperado por escuchar a mamá—. Es cosa de genética.
—Al menos Adam no tendrá ese problema.
—Cecile, recapacita —suplicó mi padre—. Necesito que creas en mí. Confía en mí, por favor.
—La confianza es algo que se gana.
Mamá comenzó a ponerse de pie con dificultad. Rodé los ojos, oh, espera. Yo fui peor que ella… tal vez las chicas Green teníamos ese problema en nuestra genética.
—Me voy, quiero pasar unos días sola. Iré a casa de mi madre —habló ella.
La iba a ayudar a andar, pero negó con la cabeza, queriendo hacerlo sola.
—No me sigan. No puedo con tanto.
Mamá se despidió de todos menos de papá quien tomó su lugar junto a mí.
—¿Qué hago ahora? —suspiró él.
—En primer lugar —lo aconsejó Adam, tomando a la bebé Belle en sus brazos—. Vaya tras ella, en segundo lugar, ¿el chico que aprobó el divorcio era el que contrató?
Parpadeé mientras miraba entre uno y el otro.
—Sí, es el que me dijiste. Le pagué para que falsificara los papeles —confesó papá.
—¿Qué? —me metí en la conversación—. ¿Falsificaste tu divorcio? ¡Papá!
—Adam me dio la idea… No quería divorciarme de nuevo.
Adam se encogió de hombros, dejando que Belle babeara su cuello. Belle tenía algo con el cuello de Adam, lo adoraba. Bella en cambio, amaba sus orejas.
—¿De verdad tengo que seguirla? —preguntó papá luego de ver los intercambios babosos de Belle con el cuello de Adam—. Ella pidió distancia. No cree que Susan solo llegó a la casa porque estaba deprimida. No fue mi intensión quedarme dormido en el mismo lugar que ella.
—Regla número uno —respondió Adam—: La mayor distancia que puede haber entre los dos es del tamaño de una uña de bebé. Así que persígala, aunque pida espacio. Claro, hay que saber cuándo retirarse. Por ahora, simplemente sígala a todas partes y hágale saber que usted va a estar allí.
Papá suspiró, poniéndose de pie.
—Está bien, iré tras ella. Gracias por tus consejos, hijo. Espero que Cecile no me mate cuando sepa que aún estamos casados.
Papá palmeó la cara de Adam. Él simplemente sonrió.
Me despedí de mi padre y su drama con mi madre, mientras tanto, saqué a Bella del cochecito y la acomodé en mis piernas.
—¿Mi padre te acaba de llamar “hijo”? —pregunté aun sin podérmelo creer.
—Así es. Pero no te preocupes, un movimiento en falso y me rompe la mandíbula como la vez pasada.
—Te lo merecías.
—Yo sé, nena. Yo sé.
—¿Nos vamos a casa? —pregunté.
Adam asintió con la cabeza.
—Es hora de ir a casa. Por cierto, Shio llamó hace un par de horas a tu celular, lo dejaste en la cama.
—¿Qué quería?
—Simplemente molestar por lo mismo de siempre.
—¿Sigue con lo del calendario?
Adam asintió con la cabeza.
—¿Cómo es posible que ella encontrara ese calendario? Era únicamente para tus ojos.
Me encogí de hombros, realmente apenada. Shio llegó de visita hace unas semanas, le pedí buscar por algo de ropa en uno de los armarios, olvidando por completo que allí guardaba el calendario erótico que me había dado Adam, y ella lo encontró casi de inmediato.
Terminó por llevárselo a escondidas, todavía no lo devolvía.
Ahora Rita sabía sobre el calendario.
Y también Mindy.
Y Mirna, quien pagaba una gran suma con tal de verlo. En general, era mi culpa.
—No sé cómo lo consiguió —comenté, sin decirle nada más.
—Bueno, será tu culpa si mi abuela se llega a enterar de él. La pobre anciana sufrirá un colapso.
—Ya seremos dos.
Adam me ayudó a ponerme de pie, colocando a las gemelas de nuevo en su cochecito.
—¿Te puedo preguntar algo? —hablé mientras caminábamos hacia el auto—, si te hubiera pedido el divorcio, ¿hubieras hecho lo mismo que hizo papá?
Él no dijo nada por unos segundos, luego sonrió como lobo mientras pensaba en el asunto.
—Definitivamente. No te hubiera querido lejos de mi vida. Nunca.
—Oww, te has vuelto sensible.
—Me has vuelto romántico.
Tomé su brazo mientras él llevaba el cochecito de las niñas. Descansé mi cabeza en su hombro mientras caminábamos lentamente.
—Hubo un momento en que pensé que ese era el único final que podríamos tener —admití dolorosamente.
—Nena —él besó mi cabeza—. No existe final entre nosotros, nunca existirá, ¿recuerdas? Además, no podía dejar que fuera de esa manera.
—No podemos ser eternos, Adam.
—Pero quiero ser eterno a tu lado, Anna. Déjame serlo. Prometo largas duchas y sesiones de besos intensos, incluso prometo no llevar nada de ropa, si es lo que quieres.
—Ya me lo habías mencionado antes, sigo creyendo que nadie es eterno en esta vida, Adam.
—¿No eras tú la que dijo que escribiría nuestra historia? Hasta te había dicho que consideraras a David Bekham para el papel.
—¿Qué tiene eso que ver?
—Escribe una historia sobre nosotros, quedaremos inmortalizados en papel. Ya lo puedo imaginar. El título sería “Mi emocionante vida con Adam”
—El título nunca llevaría tu nombre. No seas presumido.
—Y dedicatoria: Para la pareja más cursi, irritante, terca, amorosa, maravillosa y necia que he conocido: Adam y Anna.
—Hay que hacer énfasis en irritante —comenté—. “Porque a pesar de todo siguen intentándolo, aprendiendo de sus errores (y volviéndolos a cometer una y otra… y otra, y otra, y otra vez)”
—Hay que hacer énfasis en una y otra, y otra, y otra, y otra, y otra vez.
—Hay que hacer énfasis en “ya cállate y bésame de una buena vez”.
—Si eso es lo que quieres.
Entonces se inclinó para rozar sus labios con los míos, abriendo mi boca para profundizar el beso, su brazo tomando mi cintura mientras mis manos hacían nudos con su camisa.
Y aquí haríamos énfasis en cursi… pero delicioso. Muy delicioso.
—Allí está mi chica —murmuró cuando nos separamos—. Esos ojos bizcos que tanto amo.
—No los pongo bizcos.
—Como venado.
—No es así.
—Como Bambi.
—No es verdad.
Quedó en silencio por unos minutos mientras acomodaba a las bebés dentro del auto.
—Sí, lo es —susurró tan bajo que apenas pude escucharlo.
Rodé los ojos.
—Asno.
—Siempre y cuando sea el asno más lindo de la granja, no hay problema.
Lo era. Él era el asno más lindo. Pero nunca lo admitiría en voz alta.

Jamás.
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52 comentarios:

  1. Lia me has hecho la mujer más feliz del mundo ame toda la historia Me encantó eres una gran escritora espero con ansias ese epílogo con cariño una fan

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  2. ������
    Fue perfecto! ��❤️
    Me espantaste al ultimo, ya estaba llorando ����
    Gracias! ❤️

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  3. Ohhh ha terminado muy bien, excelente Lia!!

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  4. Holisssa te felicito me encanto el final me asustaste en un principio pero fue hermoso, escribes increible!! Kissitos

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  5. Y después de tanto tiempo una de mis historias favotitas terminó. Lia eres una excelente escritora,queremos epílogo. Gracias!!!

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  6. Liaaaa eres la mejor!! Casi morii al principicio como seguro todos.. Pero igual los iba amar!! Te adoro!! GRACIAS!

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  7. Ya estoy a la espeta del siguiente libro jaja los quiero eternos! Deberías plantearte el asunto de los libros en físico.

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  8. Maravilloso final, de verdad eres muy buena escritora... Ahora por favor continua con Prometo Fingir que me gustas

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  9. Ohh Dios santo!!, casi morí cuando leí divorcio al comienzo, pasé un gran susto, con suerte todo se solucionó. De verdad me encantó este final, es simplemente hermoso ♥♥♥, y Adam al recrear la manera en que se conocieron, awww fue tan lindo. Gracias por esta maravillosa historia :)

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  10. yo casi me muero pensé que de verdad se habían divorciado me encantó no se si es el final pero increible el capitulo

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  11. Lia.... Me encantó el libro.. en serio gracias por escribir una historia tan bonita con suspenso, comedia, mucho drama y con unicornios hahaha... Feliz año y por favor sigue escribiendo :*

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  12. Simplemente perfecto, no podías terminar de mejor manera la historia Lia ♡ sería un gusto seguir leyendo lo que escribes, por fa continúa escribiendo PFQMG! ♡

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  13. ooooooo santo dios me encanta la historia sin duda me fascina el libro dios va a ver otro por que quiero seguir leyendo sin duda eres muy buena escritora tienes una fiel seguidora

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  14. me encanto Lia. muy buen final :) congrats... Puntos suspensivos ;) espero muuuchos mas libros tuyos.

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  15. Voy a llorar, ahhhh no tengo palabras para decir lo que siento, primero me asustaste, pensé que se estaban divorciando ellos, segundo me fascino como quedaron, es tan romántico y todo lo que Adam volavio a hacer fue increíble, tercero me morí de risa con sus locuras; con el calendario, la cama etc, somplemente fue maravilloso, fantástico, increíble, no sé si este sea el final o no pero me encanto, como ya lo había dicho en otro comentario este libro lo encontré por error y lo decidí leer y me encanto, tanto que lo termine al segundo día, busque la continuación y no te mentiré que me decepcione no de la historia sino de porque no estaba terminado y quería leerlo todo junto, algunas partes me fascinaron y otras me hicieron enojar y desesperarme tanto a tal grado de no leerlo, pero mi curiosidad fue mucho más fuerte y seguí, vi un comentario que decía que no lo continuarías o algo así y déjame decirte que estás en todo tu derecho a ya no querer seguir pero no vale la pena dejarlo por comentarios o dejarlo a medias ( esa es mi opinión, porque para mí eres una gran escritora que hace lo que le gusta, le encanta y transmite a otras personas algún sueño, fantasía, nos transportas o nos eclipsas en un mundo en el que nos podemos refugiar, escapar o identificarnos, me encanto la historia) también la de key al principio no la quería leer por temor a ser la típica historia de personajes que se desprenden del principal pero me encanto y quisiera saber más acerca de esa historia porque es muy buena, no me arrepentí de haberlo leído es muy bueno y espero seguirlo haciendo, gracias por todas estas historias que me vuelven loca pero me fascinan

    N.A.C.B

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  17. Por qqq se acaboooo nooooo Lia casi muero x lo del divorcio ufff me encanto el finallll hermosoooooooo espero el epilogo con ansias lia muchas gracias otra vez x tu tiempo y esfuerzo 👏👏👏👏👏👏😊😊😊😊😙

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  18. No es una sorpresa que él final sea todo lo que espere, me encanto,felicidades

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  19. No puedo creer q allá pasado tan rápido amo y amare por siempre a Adam... Gracias Lía eres genial espero el Epílogo mas anelado. De mi vida

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  20. hola LIAAAA!!! espero que hayas pasado un feliz inicio de año...sabes? como lectora quiero seguir y seguir leyendo mas de ANNA Y ADAM pero entiendo que todo tiene un final, aunque todavia tengo un chiqui de esperanzas ya que no pusiste la palabra fin o no se si ya se sub entiende jejeje, gracias por esta hermosa historia, fuerza y segui adelante LIA

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  21. Ahora como voy a continuar mi vida si esto a terminado???😭😭😭 es una de las mejores historias que he leído, gracias por habernos regalado a un maravilloso idiota encantador.

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  22. Ahora como voy a continuar mi vida si esto a terminado???😭😭😭 es una de las mejores historias que he leído, gracias por habernos regalado a un maravilloso idiota encantador.

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  23. Si moria por un infarto seria tu culpa Lia :D me encanto(y esa palabra queda corta) ame a todos lo personajes( bueno casi a todos odie, odio y odiare siempre a Marie y Rosie :v es inevitable no odiarlas)

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  24. Muchas gracias!! No tengo palabras para describir lo q siento!! Simple y sencillo ! TE AMO 😊😊😊😊

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  25. T.T hay Lía!!! He leído muchos libros pero ninguno me ha provocado tantas emociones como este!! Ha habido libros que en el final quedan my equis! Pero este este me provoca mariposas en el estomago cada linea lo amé!!Gracias por todo! :'(

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  26. T.T hay Lía!!! He leído muchos libros pero ninguno me ha provocado tantas emociones como este!! Ha habido libros que en el final quedan my equis! Pero este este me provoca mariposas en el estomago cada linea lo amé!!Gracias por todo! :'(

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  27. T.T hay Lía!!! He leído muchos libros pero ninguno me ha provocado tantas emociones como este!! Ha habido libros que en el final quedan my equis! Pero este este me provoca mariposas en el estomago cada linea lo amé!!Gracias por todo! :'(

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  28. OMG ����
    Me encanto, gracias por terminar el libro, esperó que haya epilogo.
    Ame todo, me encanto lo del calendario y lo de la cama, Gracias Lía por terminarlo����❤

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  29. Amé este graaaan final Lia! Simplemente maravollosoooo! Mil gracias <3

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  30. Literalmente estoy obsesionada con este hombre... ¿esto termina así? Por que yo necesito más de Adam y de Ana y de key y de rita y de las gemelas y de Nicole😣😣😍

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  31. Que pena ya acaba... me esta encantado gracias 😍😍😍😍💋💋💋💋

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  32. Ay, Lía... Me emocione tanto, gracias por escribir esto. Eres genial, espero que sigas escribiendo historias, no dejes de perseguir tus sueños y nuevamente gracias por hacer mis días mas entretenidos con tus historias.

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  33. BIENVENIDOS A LA GRAN MÉDICO Odion templo donde se resuelven todos los problemas.
      si usted está fuera allí y usted está teniendo problemas con su relación o que alguien ha tomado su marido de usted todo lo que puedo decir ahora es que no hay necesidad de que llores más de su ayuda en este lugar. El gran médico Odion tiene todas las soluciones a su problema.
    ¿Usted también tiene las siguientes prolems
    (1) Si usted quiere que su ex atrás.
    (2) si usted siempre tiene pesadillas.
    (3) ¿Quieres ser promovido en su oficina.
    (4) ¿Quieres mujeres / hombres que corren detrás de usted.
    (5) Si desea un niño.
    (6) [¿Quieres ser rico.
    (7) ¿Es usted un paciente de cáncer.
    (8) Si usted necesita ayuda financiera.
    (9) la asistencia sanitaria a base de plantas
    (10) ¿Es usted un paciente con VIH
    (11) ¿Está teniendo problemas renales
    (12) ¿Tiene el herpes
    Póngase en contacto con el doctor Odion través doctorodiontemple@gmail.com
    Y todos sus problemas deberán ser solucionados

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  34. GRACIAS!!!!! mes, tras mes revisando si habia una publicacion, llore.... me gusta mucho el personaje de Adam, y apesar de que me gustaria que anna fuera menos anna... ame la historia...saludos!! sigue escribiendo.

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  35. eres excelente escritora , generalmente no leo nada de nada... y de casualidad encontré esta historia adictiva , felicitaciones eres la mejor :)

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  36. Fue un gran y hermoso final, gracias Lia

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  37. ¡Lo ame!
    ¡ME ENCANTO!
    Lia eres la mejor...:')

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  38. Gracias por al fin acabar con el sufrimiento de la espera de capis, y el instinto asesino hacia adam, rosie y Diego!!! Gracias por este loco final digno de protagonistas como Ana y adam
    Lindo!!!! Mil mil gracias

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  39. Amooo a Adam♡ okno por ahí no tenia que empezar ja. Bueno, te quería decir que me ha encantado mucho como escribes, sos increíble! Me ha encantado tanto como leerme los dos libros en casi tres días :v si te estas preguntando, si, no he dormido nada en todos últimos días jaja. Bueno, gracias por hacer esta gran historia♡

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    1. (Me olvidé del PD)
      PD: quiero destacar que en mi país son a las 05:07AM y recién termine de leerlo Jaja♡

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  40. OMG OMG OMG FINALLY! Muchas muchas gracias Lia! Eblcljrhkgjr Me encantó! Lo amo, lo amo! Bah los amo! Maravilloso y perfecto como todos los capítulos, como las novelas (/♡°♡)/ Muchísimas, muchísimas gracias :3

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  41. Amé la novela, valió la pena esperar tanto...gracias, por compartir tan bella historia. Ahora me tienes enganchada también con la historia de Rita y Key, por favor termina esa novela. Adoro a esos personajes. De más está decir que esperaré con ansias el epílogo. Saludos desde Argentina. También adicta al chocolate.

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    1. Ana Donde Puedo ver los capitulos anterioress??? no los puedo encontrar HELPPPPPP

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  42. No puedo conseguir los capitulos a partir del 21, guaaaaaa HELPPPPPP donde los puedo ver?????

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  43. Joven autora ��soy nueva en su blog estuve leyendo PEAW y me encantó ya lo termine y ahora empece el otro libro.Dejeme decirle que tiene una gran talento y sus historias son únicas y divertidas.Dios la ha bendecido con ese talento.
    Cuando terminé de leer POAW pienso leer otra de sus obras.

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  44. Por fin el final de esta hermosa historia.
    No te mentiré, conforme pasaba el tiempo más exigente me volvía en cuanto lo que esperaba de la historia; quería que la espera valiera la pena (sin mencionar que entiendo el que tienes una vida fuera del computador y no podías actualizar). En algunas ocasiones me decepcioné porque el personaje de Anna es muy predecible (y por lo tanto, el desarrollo de la historia) y ocurría lo que temía o esperaba, pero el personaje de Adan es el que me mantenía activa en la lectura y le daba ese toque de validez a las largas esperas. No queda más que felicitarte por tu precioso trabajo y gracias por compartirlo con nosotr@s. Muchas felicidades.
    El hecho de que haya terminado en donde todo empezó fue asombroso.
    Grande Lia, saludos y éxito en todos tus proyectos, de corazón.

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    1. Ahora que lo pienso... ¿realmente es el final o solo nuestra imaginación?
      Leí el comentario de una chica de arriba que menciona que no está la palabra "fin" pero, como ella dice, se da por entendido, ¿no?

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  45. Me encanto lía!! *--* casi me da un infarto al leer lo del divorsio!! Pero el capitulo fue perfecto adam.. Lo que dijo dios me enamore :3 <3

    Y sinceramente no creó que sea el final .-. No dice nada respecto a eso además todavía falta saber de la mama de Ana y de Rita... No hay que apresurarnos

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  46. Necesito que alguien me explique!!! No veo por ningún lado los capítulos del 21 en adelante! no se donde aparecen...

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Gracias por sus valiosos comentarios :)

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