25 diciembre 2016

Capítulo 28 - Parte 1 - ¿Él por su lado y ella por el suyo?




Adam

¿Necesitábamos de verdad tanto espacio? Esta era mi segunda noche durmiendo en la incómoda cama de la habitación de invitados, era frío, solitario… y además la extrañaba a ella, a Anna, la que rompía mi corazón de igual forma en que yo rompía el suyo.
No quería dormir esta noche solo. La quería a ella, solo a ella. Fui de puntillas en medio de la noche, acercándome a nuestra habitación, escuchando los suaves ronquidos de Anna. Se encontraba durmiendo, junto a la cuna de las gemelas, quienes dormían pacíficamente también. Abrí la puerta con sumo cuidado, procurando no despertarlas, y me escurrí en la cama junto a ella. Estaba de espaldas, así que la abracé rodeando su cintura, tal vez un poco más arriba de la cintura. Ella murmuró algo en su sueño y se retorció entre mis brazos. Me puse nervioso por unos momentos, pensando que iba a despertar y a echarme de la habitación, pero apenas y reconoció mi presencia.
Me relajé.
—¿Qué haces aquí? —murmuró dormitada.
Adiós a mi entrada sigilosa.
Suspiré, pegando aún más mi pecho a su espalda.
—¿Qué crees que hago? Es obvio que soy sonámbulo y he venido a tu habitación sin darme cuenta. No soy yo realmente, el verdadero yo cree que está dormido. Soy otro Adam.
—¿Mmm? ¿En serio? Entonces déjame informarte, Otro Adam, que él duerme en la habitación al final del pasillo —susurró realmente bajo.
Hice una mueca. Odiaba esta distancia entre ambos. Ni loco dormiría en otra habitación por más tiempo; respeté su espacio demasiado ya, era hora de invadirlo de nuevo.
—¿Mmm? —comenté.
—Mjum.
—Mjumjumjum
—¿Mmm?
—Incluso en gruñidos tú y yo nos entendemos a la perfección, nena.
Besé su nuca y eso la motivó a alejarse unos centímetros de mi cuerpo.
Me pegué de nuevo a su espalda, teniendo cuidado en no lastimarla.
—Adam…
—Shhh, por favor, tengo sueño y en esa habitación hay una cama tan dura como el pavimento —comenté—. Solo por esta noche, déjame dormir aquí. Ya no estés enojada conmigo.
Ella no dijo nada por unos minutos, hasta llegué a pensar que había caído dormida, pero de pronto habló con voz suave:
—Está bien. Solo por esta noche. Mañana regresas allí.
—Mmmm…
—Jum.
—No sé cuántas noches serán, me temo que debo comprar una cama más suave que esa.
—Mañana la puedes comprar.
—De acuerdo, te aseguro que para mañana ya habrá una nueva cama.
—Bien…
Esta vez ella se quedó dormida y yo la abracé más fuerte.


Siguiente noche

—¿Qué haces aquí otra vez? —preguntó ella de forma incoherente, se encontraba a punto de caer en el coma del sueño—. ¿No dijiste que ibas a comprar la cama hoy?
—Lo hice, pero tardarán en enviarla. Te prometo que será la última noche.
Ella suspiró en su sueño. Yo la abracé más fuerte.
—No es necesario el contacto físico —comentó intentando alejarse.
—Sí es necesario, por si hace frío esta noche. Te mantendré caliente.
Me le pegué de nuevo.
—No es época de frío.
—Entonces seré tu sauna personal. Ya duerme.
Ella no dijo nada y cayó dormida de nuevo… al menos hasta que las gemelas lloraran dos horas más tarde, y luego una hora después de eso, y otras tres horas después de la última vez. Ya hasta había olvidado lo que era dormir más de cinco horas seguidas.
Cuando las bebés se calmaban, volvía a la misma posición de abrazar a Anna, aunque ella siempre se negaba y se apartaba, yo la perseguía hasta que lo aceptaba.


Dos noches después

—Lastimosamente la cama fue enviada por error a otra persona —hice un sonido de falsa desaprobación—. Tendré que dormir de nuevo aquí.
—¿Por qué siempre vienes cuando estoy a punto de caer dormida en el mejor sueño? —reclamó—. Comienzo a sospechar que nunca ordenaste una nueva cama.
—¡Lo hice! Lo prometo. La pedí con forma de Ferrari, solo había en tamaño de niño, pero llegué a hacer un trato con el vendedor para que la adecuara a mi estatura.
—Está bien. Hoy también ayudas con las bebés, siento que no he dormido como en mil años.
—Por supuesto.
—Y no estás respetando mi espacio —comentó, frustrada.
Para calmarla, tomé una de mis almohadas y la coloqué entre los dos.
—Listo —dije.
—¿Listo qué?
—Ya puse espacio.
Ella se dio la vuelta, observando el lugar en donde se encontraba la almohada.
—Eso no es suficiente.
—Pues ese es todo el espacio que te puedo conceder.
Ella resopló y luego se dio la vuelta, dándome la espalda.
Sin importarme la almohada, me volví a pegar a ella para abrazarla.
—¿Qué haces? —murmuró.
—No especificaste qué espacio debo o no tener en contacto contigo. Solo asumí que esta era una posición muy cómoda para los dos.
Ella suspiró pero durmió todo lo que pudo, dejándose rodear por mis brazos, en donde debería estar.
Cuando las bebés lloraron más tarde, Anna las amamantó en nuestra cama mientras yo la observaba bajo la escasa luz de la lámpara. Ellas tres, y mi pequeña Nicole, eran mi mundo entero. Me volverían loco, sí, pero las amaba.
Finalmente las bebés se sintieron satisfechas y entre Anna y yo ayudamos para hacerlas eructar. Eran las cosas más bellas que hubiera visto, incluso sacando los gases de su cuerpo.
—Las amo un poco más cada día —murmuré—. No sabía que fuera posible.
Anna no dijo nada, simplemente quedó en silencio.
Cuando las bebés terminaron de eructar, ambas volvieron a dormir.
Me encontraba colocando a la pequeña Belle en la cuna, cuando noté los suaves ronquidos de Anna.
Bella se encontraba acomodada en la cama y Anna la abrazaba mientras dormía.
Deseaba capturar este momento. Se miraban preciosas, ambas.
Tomé a Bella de los brazos de Anna y la acomodé junto a su hermana. Luego sustituí su lugar y apoyé la cabeza de Anna en mi hombro. Dormimos así por las siguientes tres horas.



Tres noches después

—¿Y la famosa cama con forma de Ferrari? —preguntó Anna.
—El envío se atrasó. Pero prometen que será pronto.
—Mmm…
—Mjum…


Dos noches más, después

—Tengo una mala noticia —comenté en susurros contra el cabello de Anna—. La cama se perdió y, como era un diseño exclusivo, tendrán que crear otra solo para mí. Tardará al menos una semana más.
—Empiezo a creer que la cama nunca vendrá.
—No pienso que eso sea un problema ahora. ¿Dormimos de nuevo en cucharita?
—Ya lo haces, sin mi permiso, todas las noches.
—Anna, yo soy de los que toma sin pedir permiso, recuérdalo.
Ella simplemente suspiró, pero de igual forma se dejó abrazar.


Una semana después

—¡Se quedaron sin inventario! —comenté—. Esos desgraciados, malnacidos, hijos del peor enemigo de Gokú, no se habían tomado la molestia de hacerme saber que ya no tenían materiales para fabricar mi cama especial con forma de Ferrari.
—¡No puede ser! —dijo Anna, con fingida sorpresa—. ¿Y ahora qué va a pasar contigo? Creo que tendrás que dormir en el suelo por culpa de esos hijos de Freezer.
—O… ¡Puedo quedarme aquí contigo por otro par de noches! Esta cama es muy grande y espaciosa… Espera, espera. ¿Dijiste hijos de Freezer? Nena, ¿sabes de Gokú? Creo que me volví a enamorar.
Ella se dio la vuelta para verme directo a la cara. Me dedicó la primera sonrisa después de tantos días de estar enojada conmigo. Apenas me hablaba usualmente, pero este gesto sabía a gloria para mí.
—En realidad no lo sé. Freezer es el único nombre que conozco de Dragon Ball.
Sonrió de nuevo. Esto era un milagro.
Creo que ella se dio cuenta que la miraba como imbécil y se dio la vuelta otra vez, dándome la espalda, lista para dormir.
—Si no te pueden hacer la cama en forma de Ferrari —dijo ella—, deberías de pedir una normal.
Bufé.
—Lo normal es aburrido. No soy normal, tampoco tú.
—¡Entonces pide de otra marca de auto!
—Mmm… quería un Ferrari. Pero mi otra opción era una cama con la forma de Rayo Mcqueen, es adorable.
—Y es para niños.
—Si Nicole tiene una con forma del pony rosado que tanto admira, yo merezco una con forma de Rayo Mcqueen.
—De acuerdo, me rindo. Pide la que quieras.
—Bien.
—Bien.
—O puedo pedir una con forma de Gokú… ¡Las posibilidades son infinitas!
—Ya quiero ver cómo queda ese invento de Gokú en una cama.
—¿Quieres verlo en una cama? Si quieres me disfrazo de él y vengo a dormir así mañana.
Anna intentó tragarse una risa, pero fui rápido en escucharla.
—Ni se te vaya a ocurrir.
—De acuerdo… era una idea.
—Buenas noches, Adam.
—Buenas noches, Nena. Duerme sabiendo que aquí estoy para cuidarte.
Ella suspiró y durmió.

****

—¿Cuánto tiempo más crees que ella se va a comprar esa historia de la cama? —dijo Key, mi amigo. Se llevó un trago de cerveza a la boca mientras yo hice lo mismo con la mía.
—No lo sé. El único momento en que hablamos más de tres palabras es en la noche, en el dormitorio. Ella sigue enojada conmigo desde la visita de Rosie. Ya ha pasado una semana, tengo miedo de perderla.
Key no dijo nada y ambos nos quedamos en silencio por unos momentos, simplemente disfrutando de la vista que teníamos desde la terraza de su dormitorio.
—¿Qué pasaría si ella decide nunca perdonarte y simplemente pedir el divorcio? —preguntó él.
Casi exprimo, en ese instante, el cuello de la botella en mi mano.
—Eso no va a pasar. No la puedo dejar ir. Yo la amo.
—¿Y si para ella ya es suficiente? Te perdonó varias veces, me sorprende que no haya superado esta.
Hice una mueca, herido por sus palabras.
—Entonces intentaré hacernos espacio aun cuando ella no quiera. Seguiré intentando hasta que me canse.
—Todos tenemos un límite. Creo que no lo estás intentando lo suficiente.
Key elevó sus pies sobre la mesa de centro colocada frente a nuestras dos sillas. Llevó su mano detrás de la nuca y silbó una melodía suave.
Tomé otro trago de mi cerveza.
—Pero me he esforzado —comenté—. Me he esforzado mucho.
Él negó con la cabeza.
—Piensa en Anna en estos momentos como una paciente cuyo corazón se detuvo. ¿Qué se hace para salvar su vida cuando llega a un caso extremo? Se usa una de esas máquinas que dan choques y reviven a la persona.  Necesitas un choque fuerte que la haga salir de su entumecimiento.
—Pero, ¿qué puedo hacer? No se me ocurre nada.
Key sonrió como una astuta serpiente.
—Recuérdale todo lo que se está perdiendo.
Movió sus cejas de arriba abajo, sugestivamente.
Entonces ahora era yo el que sonreía como astuta serpiente.
—Tienes razón —comenté—. Tienes toda la razón. ¿Eso hiciste con Rita para que te perdonara la mentira que dijo Rosie y que los separó a ambos?
—Más o menos… Digamos que con Rita funcionan otras cosas.
—¿Cómo qué? Nunca me has contado.
Key hizo una mueca, quitando los pies de la mesita.
—Bueno pues… tuve que llevarla a conocer al tipo que tanto ama.
Elevé mis cejas, extrañado.
—¿Cómo? —pregunté, incrédulo.
—Sí, así como lo oyes. Ella ama a un personaje ficticio de libros, y la autora de dichos libros estaba firmando autógrafos en un tour literario. Al parecer iba a ir también el chico en el que se inspiró la mujer para hacer el personaje y… Rita moría por conocerlo y tomarse una foto con él. Tuve que llevarla.
Me reí en voz alta.
—¿Y funcionó?
—No. Resulta que me equivoqué, el tour era falso y el actor resultó ser un estafador que nos robó hasta los calzones. Fue uno de mis momentos más vergonzosos de toda la vida. Tuvimos que andar desnudos unas cuantas calles hasta que encontramos una tienda de ropa.
Me reí aún más fuerte que antes.
—Lamento oírlo.
Él se encogió de hombros.
—Eso nos unió más. Así que no me molesta.
—Me alegra por ambos. Se merecen el uno al otro.
—No fue fácil —dijo él—. Lo de Rosie fue la prueba más grande. No puedo creer que Diego haya sido el padre del bebé todo este tiempo.
—¿Qué hiciste con él? O mejor dicho, ¿qué hizo Rita con él? ¿Qué hizo con Rosie? Porque Anna le dio dos puñetazos que después le hincharon la mano.
Key se echó a reír casi de inmediato.
—Con Rosie: me hizo orinar en una copa todo el día, ella contribuyó, para después ir a su casa y marcarla por completo. Fuimos, esa misma noche, a tu casa por los pañales de las bebés y los colocó en sitios estratégicos para que dejaran huella.
Me reí junto con él.
—Y con Diego —murmuró—. Creo que tuvieron que hacerle cirugía de pelotas. Lo golpeó en la entrepierna hasta que el pobre se desmayó. Rita es toda una bravucona… igual es perfecta.
Key sonrió y yo envidié por un momento su suerte. Pero recordé que tenía un plan y que era hora de sacar la artillería pesada con Anna. Tendría que hacerla recapacitar antes de cansarme de toda la situación. Lo haría por ambos.
—Oye, Key, ¿de casualidad conoces a algún fotógrafo? —le dije, cambiando de tema.
—¿Para qué quieres un fotógrafo?
Entonces le comenté mi idea. La aprobó totalmente.
Traería de vuelta nuestra relación. Por completo.

Tres noches después

—La cama con forma de Gokú tendrá que esperar, el fabricante dice que le parece imposible hacerla —dije mientras Anna cepillaba sus dientes. Aproveché ese momento para entrar con ella al baño, comenzando a desvestirme.
Anna vio cómo me quitaba la camisa desde el espejo y pronto frunció el ceño.
—¿Qué crees que haces? —preguntó con espuma saliendo de su boca.
—Me voy a bañar.
—Sigo en el baño.
—¿Y?
Procedí a quitarme el pantalón y noté, disimuladamente, cómo había detenido el extensivo cepillado que les daba a los dientes por observarme. Rápidamente salí también de mi bóxer, dejándole una vista perfecta de mi trasero.
Ella abrió la boca, observando todo por el espejo.
Me di la vuelta para que tuviera vista frontal y luego sonreí con descaro cuando accidentalmente dejó caer el cepillo al suelo.
Para cuando me metí en la ducha, ella ya estaba limpiando su boca y salió corriendo como si la estuvieran persiguiendo.
Muy bien. Esto era solo el comienzo.
Cuando salí, ni siquiera me molesté en ponerme una toalla.
Anna descansaba sobre la cama, con la cara sonrosada. Alzó la vista para decirme algo, pero se quedó en silencio cuando notó mi falta de ropa.
—Nena, ¿y las toallas?
Ella abrió y cerró la boca, comiéndome con los ojos.
—Están… má… maá… sobre el… la cosa esa, la cosa del baño… no otra cosa, en la cocina.
—¿Las toallas del baño están en la cocina? —pregunté, tomándole el pelo. Ella pareció recapacitar y sacudió su cabeza de un lado a otro.
—En el mismo lugar de siempre, en el baño. ¿Qué haces desnudo?
—Ya me has visto desnudo antes —murmuré mientras buscaba entre los cajones por algo de ropa interior—. Las pruebas de lo que hicimos estando desnudos están por allá, durmiendo después de devorar los pechos de mami. Oh, y no olvidemos defecar sobre papá. ¿Por qué Bella siempre tiene que hacer popó sobre mí?
Esta era la tercera vez que lo hacía. Negué con la cabeza mientras rebuscaba en el cajón inferior, agachándome para darle vista completa a Anna.
—Es suficiente —dijo ella de forma incoherente—. Es demasiada piel. Es demasiado… demasiado… no sabía que… Oh por…
Me acerqué a ella, aún desnudo, y le puse un dedo sobre la boca.
—¿Estás bien, Anna? Estás roja como una cereza. ¿Te sientes enferma?
—Noooouuu…
Me senté en la cama, dándole una vista espectacular de mi primera plana. Sinceramente me estaba gustando esto de andar desnudo por la casa. Se sentía una frescura única, tanta libertad. Lo haría más seguido.
—¿Te molesta que ande desnudo por la habitación?
—Sí, ¿por qué… po, po, por qué lo andas… digo, lo haces?
—Somos pareja, te guste o no, y las parejas conocen todo sobre la otra. Tanto mentalmente, así como físicamente.
Me levanté para dejarle espacio para respirar.
Eso pareció aliviarla.
Encontré un par de calzoncillos en mi gaveta y me los coloqué con cuidado porque esta vez sentía, más que ver, la mirada de Anna a mis espaldas, despertando a la fiera que tenía que permanecer quieta mientras ella hacía el reposo después del parto.
Me quedé un rato más en ropa interior y luego saqué el arma letal fuera de mi armario.
—Nena, por cierto, olvidaba decírtelo —comenté de casualidad—. Estuve pensando el otro día en cuando creías que modelaba para revistas porno.
Anna, de ser posible, se sonrojó más.
—¿Recuerdas? Pues bien, una idea vino a mí y…
Le enseñé el calendario que mandé a hacer especialmente para ella.
—¡¿Qué es eso?! —sus ojos se abrieron con sorpresa, observando al calendario en mi mano como si fuera una bestia prohibida.
—¡Te hice un calendario personalizado!
Lo dejé sobre la cama, dándole tiempo para que lo procesara.
—Anda, míralo. Es todo tuyo.
—¡No soy una pervertida! —gritó, sorprendiéndonos a ambos.
—Yo sé que no lo eres. Pero yo sí lo soy, especial y únicamente cuando se trata de ti. Ahora, te recomiendo comenzar por el mes de junio, es un mes muy bueno.
—No yo… no.
—Tú sí, debes verlo. Aunque enero es muy bueno también. En realidad, no es por presumir, pero cada fotografía es increíble.
 Empecé a caminar en dirección al baño para buscar una toalla y secar las gotas de agua que aún mojaban mi pelo y el resto de mi cuerpo. Aproveché para dejar a Anna sola, con el calendario.
Me atreví a observarla por la rendija de la puerta.
Al principio ella miraba en dirección contraria al calendario; cuando aseguró que yo no iba a salir del baño todavía, lo tomó entre sus manos y comenzó a ojearlo. Su boca se abrió ligeramente al ver la primera foto.
Oh, enero fue el mes de tapar lo esencial con un sombrero de vaquero. Nada más. Nada de ropa.
Le dio vuelta a la página y ahora miraba febrero: el mes donde utilizaba una guitarra eléctrica para cubrir, de nuevo, las partes privadas.
Ella pareció avergonzada por un momento, hasta que se saltó de página en página, tratando de no sonrojarse más de lo que ya lo hacía.
Era bueno saber que aún le afectaba.
Sonreí con orgullo.
Siempre insistiría en nosotros. Valía la pena intentarlo.


Dos noches después… sin nada de cama, por lo visto

—Creo que ya se te hizo costumbre andar desnudo —comentó Anna mientras le cambiaba le pañal a Belle. Yo sostenía, con mucho cuidado, a Bella.
—No ando desnudo —bajé la vista a mi cómodo y bonito bóxer de color negro—. Estoy demasiado vestido.
—Bien, como quieras. Estás jugando sucio y lo sabes.
—¿Yo? Sería incapaz, nena.
—Lo haces.
Anna cambió y limpió a la bebé con eficiencia. Me pidió luego que le pasara a Bella.
—¿Y al fin? ¿La famosa cama vendrá algún día? —comentó.
—Oh, claro, la cama. Será de Ferrari, como quería desde un principio.
—Bien. Ten, carga a Bella, ¿quieres? Tengo que conseguir más crema para su traserito.
Me entregó a una Bella desnuda.
Tuve miedo de que sucediera lo que solía suceder entre Bella y yo.
—No vayas a defecar sobre papá —le susurré—. Déjalo reservado para tu abuelo, cuando venga de visita mañana.
—¡Oí eso! —murmuró Anna, rebuscando la crema de la bebé en alguna de las gavetas—. Deja que la niña lo haga donde se sienta más cómoda.
—¿Y mi pecho es el sitio más cómodo para hacer popó? A ti no te pasa esto.
—No, pero el otro día Belle orinó en mi brazo cuando la cambiaba.
—Ya dijiste, orinó. Orina y popó son cosas distintas, Anna.
Observé a Bella detenidamente, era preciosa, besé su cabecita, así como la besaba siempre que la tenía en brazos a ella y a Belle. Esperaba que conservaran los ojos grises tal como los de Anna.
—En unos días, o cuando sea el tiempo adecuado, les presentaré a Carlo —murmuré para ambas bebés—. Es el perro de esta casa, y está resentido porque ahora le toca dormir afuera.
—Carlo no está resentido —murmuró Anna, regresando con la crema—. Oh, olvidé el nuevo pañal.
Salió en busca del nuevo pañal en otra de las gavetas con cosas solo para las bebés. Ellas tenían su propia habitación, pero a ambos, a Anna y a mí, nos daba miedo dejarlas solas por la noche. Las queríamos cerca, al menos hasta que estuvieran más grandes y las pudiéramos dejar en la otra habitación.
—Carlo sí está resentido. Como alguien a quién conozco y está en este mismo dormitorio.
La última parte la susurré para que Anna no escuchara.
—¡Oí eso! —gritó desde el otro lado de la habitación.
Mierda.
—¡Es verdad! Nena, llevas más de dos semanas enojada conmigo.
—No estoy…
—No digas que no lo estás porque ni siquiera me diriges la palabra en el día —comenté, la situación estaba saliéndose de mis manos. Tenía que hablar de una vez por todas—. Anna, yo no soy de hierro. Tengo sentimientos, aunque te cueste creerlo.
Ella se acercó hasta donde me encontraba, sosteniendo a Bella.
—Adam, te pedí tiempo…
—Y te he dado demasiado. Mucho. Ya no creo que pueda soportarlo más.
Ella no dijo nada, mordiéndose el labio inferior.
—Lo siento —susurró. Su mirada se fijó al suelo—. Sé que he actuado de la peor forma. Pero lo que no sabes es que me siento insegura la mayor parte del tiempo.
—No tienes por qué. Te ganaste mi alma entera desde hace mucho tiempo atrás. No sería capaz de entregársela a nadie más. Eres la dueña de todo lo que siento, Anna. De mis tristezas y de mis alegrías, de mis triunfos y mis batallas, pero siento que estoy insistiendo demasiado por algo que no sé si tiene futuro. ¿Puedes decirme, en este momento, si tú y yo tendremos un futuro juntos? Estoy cansado y pronto dejaré de insistir más. Lamento cada error que cometí, lo entiendo, lo estoy pagando caro y me aseguraré de no cometerlo jamás, pero dime, ¿será “él por su lado y ella por el suyo”? ¿O será juntos, a pesar de las dificultades y los problemas?
Ella mordió aún más su labio.
—¿Sabes qué? —continué, sin dejarla responder—. Esta es la última vez que te lo voy a preguntar, aquí y ahora. Si me dices todavía que no puedes superar lo sucedido, que no puedes perdonarme y seguir conmigo, que necesitas tiempo porque quieres pensarlo, que prefieres huir y dejarme; entonces prometo, desde este instante, que jamás volveré a insistir en nada entre tú y yo. Prometo dejar de molestarte con mi presencia y hasta prometo entregarte el divorcio si eso es lo que quieres.
Noté cómo los ojos de Anna se humedecían y se perdían en los míos.
Las primeras lágrimas comenzaron a salir sin control y algo dentro de mí se revolvió; no soportaba verla llorar. Pero me desgarraba más la manera en que nos encontrábamos, tan separados y distantes.
—Te lo pregunto una vez más, Anna, porque ya no creo que pueda vivir con esta indiferencia entre tú y yo —hice una pausa—. ¿Cómo será? ¿Él por su lado y ella por el suyo? ¿O será juntos, sin importar lo que pase?
—Es… —ella sollozó aún más fuerte, buscando apoyo en la cama, sentándose junto a Belle—. ¿Por qué me haces esto?
—Anna, responde la pregunta.
Ella tragó saliva, tomando en sus brazos a la bebé.
—Yo… Adam, yo… —me miró a los ojos, los míos comenzaban a nublarse.
De sus siguientes palabras dependía mi felicidad absoluta o mi completa ruina.
Suspiró, y luego pronunció las palabras que se quedarían conmigo para siempre.
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32 comentarios:

  1. Leí la nota de wattpad y he de pedirte: por favor, no dejes de escribir nunca una novela solo porqué a varias lectoras no les guste por donde va la trama, no dejes nunca de hacer algo que te guste o dejarlo a medias solo porqué alguien te diga "no". Tropezaras con gente así, por tanto, lo único que puedo recordarte es que la mayoría de las lectoras que siguen tus novelas tienen entre 10 y 19 años, chicas que básicamente son sacos de hormonas y casi nunca piensan bien lo que dicen aunque se esfuercen. Gracias Lia por este capítulo, por Adam y Ana (Nicole y las niñas) y todos los personajes y las novelas que tienes hasta ahora. Son un gran trabajo, tú puedes con todo esto. Deseo de corazón que algún día todo lo que has escrito llegue a estar en papel, suerte.

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  2. Liaaaa!!!demás está decir que me encanto el capítulo, muchas gracias por el regalo que nos das a nosotras tus fieles seguidoras, ojala hayas pasado una Feliz Navidad, todo trabajo tiene sus detractores, vos podes con eso y más...como dice el Lupe Esparza "no soy monedita de oro pa caerle bien a todos"...espero que tengas una buena semana, saludos desde Paraguay...que haya un punto y seguido para ANNA Y ADAM POR FAVOOOR :)

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  3. Mi estimada Lia dejame decirte que no eh leido tu nota pero si lei los comentarios impertinentes de algunas chicas dejame decirte cariño que si a ellas no les gusta pues que escriban su historia para ver como hacen tu sigue como vas escribiendo me gusta como lo haces yo tambien escribo libros y me gustaria tu colaboracion en el de ahora no creas en comentarios de esa indole tu en lo tuyo que lo que haces lo hacen muy bien
    Con mucho cariño
    Lexi
    Pdt:es enserio lo del libro

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  4. Y x ciertooo me encanto el capitulooo moriii con la cama de goku jajajajajajaaja hijos de frezzer ajajajajaJ

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  5. Estoy leyendo los comentarios y solo puedo decirte que por favor, POR FAVOR no dejes de escribir por comentarios negativos, sobre todo de gente que no sabe lo que cuesta escribir y crear una historia, defiende tu sueños, sobre todo porque escribes estupendamente bien!!

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  6. Liaaa estamos a nada del.final que emoción!!! Los extrañare y espero verlos juntitos se lo merecen!! Y no hagas caso de los comentarios que solo critican tu escribes muy bien y no debes dejarlo por que muchas de nosotras queremos seguir leyendo tus historias kissitos!!!

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  7. Lia era la mejor me encanta cada capitulo que haces son lo maximo saben como hacernos llorar y como llenar nuestros corazones de tanto amor me encanta como van las cosas en POAW y nos alegra que tambien menciones a nuestra otra pareja maravillosa que es Rita & Key son unos amores muchos exitos lia te amamos PDT:Feliz navidad pasada y feliz año nuevo adelantado

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  8. Me encanta todo, mori de risa con que bella se reserve para el abuelo 😂😂😂 amo toda esta historia 😍 Gracias lia quisiera conocerte y felicitarte por esta maravillosa historia. Bueno espero que tengas un Feliz 2017 lleno de muchas bendiciones y exitos. 😊

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  9. Lia eres la mejor no agas caso a comentarios negativos ellas no entiendenlo que tratas de explicarles solo se que eres exelente escribiendo ya les gustaria a ellas hacer libros 😊 me encanto el capi jajaja la cama aun no llegaaa!.

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  10. Lía... Recuerda que se critica lo que se envidia jamas renuncies a un libro a un pequeño sueño q plasmas en la escritura por la mediocridad de otros... Yo al igual que muchas espero un punto y seguido de Anna y Adam no nos los quites por favor... Recuerda palabras necias oídos sordos

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  11. Me encantó!!!Por favor no tardes en publicar!!!! Sos la mejor Escritora no te bases en las malas críticas. ...Sos la mejor y siempre va ser asi ❤

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  12. Me Encantooooo Haces Mis Días Mas Agradables

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  13. Lía me encanta tu estilo, no hagas caso de comentarios de personas que no tienen la capacidad de plasmar una idea más allá de un párrafo, me reído enormemente con las ocurrencias de Anna y Rita, adoro esta historia y todas las que escribes, eres buena en lo que haces y aprovecha tu talento al máximo, siempre las críticas existirán pero eso nos conduce a ser más fuertes cada día y a luchar por nuestros sueños... Te adoro

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  14. Querida Lía, siempre habrá personas que nos critiquen y hagan sentir incómoda pero por favor no dejes de escribir, pienso que eres una chica llena de creatividad y talento, muchas te seguimos.
    Te admiro mucho.

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  15. Me encanta cada palabra querida Lia! Es una historia maravillosa, y tu eres asombrosa! No dejes que nada te desanime <3

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  16. Oh por Dios, cuanto melodrama. ¿Soy yo la única que cree que Anna es demasiado injusta con Adam y que el pobre chico no se merece lo que le está haciendo? Sinceramente me estoy empezando a aburrir bastante del libro. Por favor, terminarlo ya.

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  17. Amo cada capítulo tuyo, por favor no dejes de escribir, eres asombrosa. Cada vez me enamoro más y más de POAW

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  18. Lia, me estas matando con esta incertidumbre, no puedo creer que nos dejes en suspenso de esta manera, en fin, agradezco nuevamente por tu cap, es increíble, me mata, pero increíble. Eres la mejor!!!

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  19. Lia, amo tus historias T.T Espero más tus capítulos que mi cumpleaños, de verdad eres incríble, y no dejes que nadie diga lo contrario.

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  20. Liaaa. Amo amo amo esta historia, desde el principio. ❤ Me encanta Adam y la trama me tiene suspendida en un hilo. Adoro que hayas vuelto a la historia y que nos regales capítulos tan seguido. ❤

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  21. la verdad llego un momento donde me estaba hartando Anna y sentía que se estaba convirtiendo en una novela vacía pero este capitulo, OMG estoy llorando... creo que has logrado algo totalmente genial y no porque tuviste un tropezón debas renunciar. sigue adelante. me encanto este capitulo. por la intensidad, por lo que significa para Adam y para Anna... estoy deseando que anna no rompa el corazón de adam junto con el mio. Mucho animo y sigue escribiendo.

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  22. ¿Sabes? Soy de las que actualizaba la pagina día a día, se me hizo rutina, viendo y esperando a que publicases. No es regaño o nada, porque entiendo que hay razones. Mas una escritora como tu, que ha cautivado a más de una persona, no se puede negar a seguir mostrando escritos como esto solo por personas que no llegan a valorar lo que escribís. Sos fantástica y sé que si lees los comentarios veras personas reiterando lo que digo. Por favor sé el motor de los geniales y auténticos personas que has creado. Porque si pides mi opinión, los escritores son el corazón de un personaje, el trama, son el arma para construir un mundo fantástico donde todo puede existir.

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  23. No leí tu nota, pero por favor te pido que no dejes de escribir!
    Tenes un don, un don totalmente bien usado, no escuches a las malas lenguas.
    Saludos desde argentina!

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  24. Lía me encanta tu historia, cada frase, cada momento que plasmas en mi imaginación es hermoso, sigue escribiendo yo soy tu fan y me encanta todo lo que escribes.

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  25. Hola lia desde Colombia, ya llevo varios años siguiendo tu trabajo, es espectacular cada línea que escribes y es real no todos los finales pueden ser felices.
    ¿Pero porque no darle uno lindo a estos dos personajes que tanto amor se les nota?
    Pero esta bien si tu decisión es ponerles punto y final es respetable.
    aunque el amor mueva montañas hay murallas que son imposibles de mover.
    Lia el final que decidas dar será perfecto, te recuerdo que hay Personas que suelen ser dañinas, que si no les gusta lo dice sin medir daños, espero que hagas caso omiso de esas personas, ya que talento tienes de sobra y un futuro como escritora exitosa.
    solo resta desearte feliz navidad prosperó año y darte las gracias de regalarnos y donarnos un poco de tu tiempo y tu don......... Un beso y solo te digo que les den a esas hijas de patas que tanto critican y no aportan en nada al crecimiento......un abrazo

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  26. Haaaa Liaaa! Moriii.��. Recién puedo terminar de leer, por favor nooo dejes de escribir!
    Que se jodan l@s que no les gusta! ��

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  27. Te amo Lia! Besos desde Uruguay ! 💖😍👏👏👏👏

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  28. Eres la mejor, ya quiero que pase rápido la semana para el próximo capítulo.
    Soy seguidora tuya como desde hace casi tres años y amo la novela, hasta espere más de un año para que sugieras capítulo, como me gustaría que no tuviera fin pero se que no sera así 😭😭😭 y me pone muy triste.
    Saludos desde Colombia 🙋👋

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  29. Debo aceptar que este capitulo me gustó mucho, me gustó bastante porque muestra como en realidad se siente Adam con todo esto que sucedía con Ana, y me gustó mucho su actitud porque se está realmente esforzando, y a pesar que dije que de cierta manera la novela estaba Siendo un poco repetitiva y toxica, considero que este capítulo era lo que necesitaba la novela, Lia, realmente escribes excelente, no dejes de hacerlo por dichos comentarios, creo que solo eran críticas constructivas, aunque críticas son críticas, ni buenas ni mala, tampoco leí lo que escribiste en wattpad, sin embargo nunca dejes de hacer algo que te apasiona, y eres realmente buena en esto. Y mil gracias porque a pesar de que no subiste capítulo en un año, no nos dejaste y continuaste, besos y abrazos desde Colombia.

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  30. Liaaaaaaaaa, por que no puedes seguir???? Es mucho pedir........ además necesito, que sigas PFQMG voy a morir si no la sigues

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  31. Lia fue imposible no obsecionarse con adam walker y ahora menos enamorarse... felicidades por tan genial libro, sigue trabajando en tus libros ¡¡por favor!!, puedo decir que conmigo ya tienes una fan... espero con ansias el epilogo

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Gracias por sus valiosos comentarios :)

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