PFQMG - Capítulo 9

9
Cómo averiguamos que no sabemos nada de geografía

Rita

Perdí de vista a las chicas del grupo de la despedida de soltera.

Quiero creer que es buena cosa que lo haya hecho y lo tomaré como una señal cósmica para desaparecer del área VIP... Mejor, desaparecer del club por completo. Soy pésima coqueteando y esta noche lo dejé en claro. No hay un solo hueso de mi cuerpo que sepa algo de seducción.

En lo personal prefiero ser la seducida, no la seductora. Además, ¿el chico me besa y yo lo cacheteo? Sip, no funciona para mí.

No sé él, pero yo prefiero conocer a quien sea que voy a besar con muchas semanas de anticipación. Solo en los libros sucede que conoces a alguien y el mismo día hasta te acuestas con él. En la vida real eso te convertiría en una fácil, y lo que menos soy, es ser fácil.

Estoy a punto de caminar hacia las gradas de salida, cuando escucho una risita aterradora que es capaz de provocar pesadillas. Busco de dónde proviene el sonido, y la noto a tres metros de distancia, sentada en las piernas de un chico al que no se le mira el rostro porque lo tiene escondido.

Pero sé que es ella, la chica que hace que mis bellos se ericen y desee convertirme en un animal de jungla. La pelirroja de fríos ojos azules como el hielo: Marie.

No sabría decir si hay una razón específica que me haga odiarla, pero la tipa me cae muy mal. La conocí hace años, es la hija del dueño del restaurante para el que trabajo.

Es de cutis blanco y perfecto, con el escote siempre a la vista; con su sarcasmo y sus miradas cargadas de erotismo que idiotiza a los hombres y los vuelve en una masa caliente de baba.

Y ahí está, sentada justo en la misma mesa en la que se encuentran las hermanas de Key y otra chica de pelo negro a la que nunca he visto en la vida pero parece estar de mi lado, fulminando a Marie con la vista.

Se ríen de alguna broma privada y luego hacen un pequeño brindis entre ellos. No parece un ambiente agradable, todas, menos Marie, se miran incómodas entre sí. En especial la de pelo negro que no deja de destilar veneno en su dirección.

Entonces siento una mano en lo bajo de mi espalda. Me giro, dispuesta a demostrarle ciertos valores morales a la persona que se toma tanta libertad como para tocarme, pero me llevo una gran sorpresa al ver que es Key.

Me sonríe abiertamente, señalando con su boca en dirección a la mesa que me empeño en observar y evitar desde lo lejos.

—Acompáñanos —dice siempre con esa sonrisa.

No llego a pronunciar una respuesta porque él inmediatamente me lleva a rastras.

—No, no quiero ir. Tengo que estar en la despedida…

—Ellas ya se fueron. Al parecer no les importas lo suficiente porque ni siquiera esperaron por ti.

—Key —digo, pero él continúa arrastrándome—. Basta ya, no quiero seguir mintiéndoles a tus conocidos.

—Shhh, chica Patch. Déjalo en mis manos.

Finalmente estamos frente a la mesa ruidosa. Su hermana mayor es la primera en verme y en ampliar los ojos por la sorpresa. Se mira incómoda mientras Key trata de hacerme espacio entre los apretados invitados.

—Key —murmuro por lo bajo—, no quepo aquí. No seas tonto.

Intento moverme pero es inútil, no me deja ir.

—Tranquila, chica Patch, todo estará bien.

Me sienta frente a Marie, y al fin puedo ver el rostro de su acompañante misterioso. Es Adam.

Ruedo los ojos porque no me sorprende en lo absoluto. De todas las personas en el mundo, no sé cómo se vino a encontrar con ella.

—Para las que no la conocían, esta es Rita —dice Key—, mi novia. ¿No es bonita?

¿Él acaba de decir que soy su novia?

Me congelo del terror, soy una mentirosa patética: nunca recuerdo bien la mentira completa.

—Soy la mentirosa —digo por accidente cuando noto que ninguna me deja de ver, inmediatamente corrijo mi error—. Quiero decir, soy la novia. Encantada.

Sonrío a la chica de cabello negro, y ella me examina con una mueca, como si mi rostro le diera náuseas.

Al menos sé que no está de mi lado como había pensado hace unos momentos atrás. Grandioso. Que alguien traiga el tequila, por favor. Sólo estando puesta en alcohol lograré pasar a través de esta noche incómoda.

—Rita —saluda Pam de manera nerviosa—, qué bueno verte esta noche.

Levanto una ceja. Ella fue la que me invitó en primer lugar, no entiendo por qué ahora luce sorprendida.

Adam me saluda con un asentimiento de cabeza, y Marie luce como la perra que es mientras me mira de pies a cabeza y sonríe como anaconda en celo.

—¿Es ese un uniforme de trabajo? Recuerdo que las hice usar eso en mi fiesta número veintiuno el año pasado —dice ella observando mi atuendo—. Qué triste es ser pobre y no tener nada que usar. Key, como novio deberías pagarle al menos con ropa… si es que no le estás pagando de otra forma por los favores sexuales que te hace. Es una lástima que dejaras a Mia, ella sí tenía clase. ¿Cuándo vas a dejar de buscar entre los barrios bajos para hacer caridad?

Cierro los puños para evitar molerle el rostro a golpes. Si pudiera, escupiría en su comida todo el tiempo… y pienso hacerlo. Oh sí.

—¿De verdad es tu novia? —continúa diciendo. Entonces se ríe en voz alta y ruidosa—. No puedo creerlo... Sabía que te sentías culpable por nacer en un hogar con dinero, pero jamás se me ocurrió que llegaras tan lejos con la culpabilidad como para ofrecerte a ser novio de la pobreza.

¿Dije que iba a escupir en su comida? Quise decir que haré que Cliff me done las uñas de sus pies para ponérselas a ella en el aderezo de su hamburguesa... ¡Buen provecho, perra!

Todos en la mesa guardan silencio, especialmente Key que está con los ojos demasiados abiertos mientras me observa a mí y a Marie.

Finalmente hago el intento de defenderme, y mi voz suena demasiado calmada para mi gusto.

—Pobrecitas esas chicas que pretenden ser corderos y terminan siendo chupacabras. Al menos no soy de piernas abiertas para todo aquel que tenga un aparato reproductor masculino —suelto casualmente—; ¿con quién no te has acostado tú? Creo que ni las escobas se libran de tus… necesidades de crear fricción entre tus piernas.

Ella abre la boca para decir algo, pero Key se apresura a soltar cualquier cosa que se le ocurra de la mente (o al menos eso parece).

—Mi banda va a tocar mañana por la noche —dice apresuradamente—, todos están invitados. Es en el bar Hipotermia, para los que quieran ir.

Me da una mirada de advertencia para que trate de cambiar de tema y seguirle la corriente.

Pero no puedo calmarme, estoy furiosa y siento que es hora de que alguien haga pagar a Marie de una vez por todas.

—Eres una perr...

Antes de poder decir algo más, la pelinegra me interrumpe:

—¡Oh, mi hermano es el vocalista! Él es quien impulsa a los holgazanes que tocan en la banda.

La fulmino con la mirada por interrumpirme, y rápidamente noto cómo Key tose para disimular la risa que nace desde su interior.

—¿El que impulsa a la banda? —repite, él, atónito.

La pelinegra rueda los ojos, restándole importancia con la mano.

En lo que ellos discuten acerca de quién tiene mayor importancia, yo observo atentamente cada movimiento de la reina de las ninfómanas. Ella está dándole besitos en el cuello a Adam, y yo me pregunto por qué el mundo es tan pequeño y por qué a los hombres les gustan las mujeres de fácil acceso en vez de trabajar duro por las que sí importan... O al menos Disney me enseñó a pensar de esa forma.

Marie me ve observarla, y sonríe abiertamente mientras su mano desciende por el torso del amigo de Key.

Es tan asqueroso verlos que tengo que voltear mi cabeza hacia el otro lado para evitar las arcadas.

Será mejor que ella decida no ir al baño sola porque cobraré mi venganza.

Después de unos largos minutos descanso de mi rígida postura y me doy permiso de observar a las personas a mi alrededor y en la pista de baile.

El DJ no ha dejado de poner canciones bailables y me estoy volviendo loca sin poder contener las ganas de bailar.

Por un momento Pam se encuentra con mi mirada, y desde ese momento no deja de hacerme señas en dirección a su hermano.

Creo que es porque quiere que sea coqueta y logre convencerlo de enamorarse de otra persona, de continuar con su vida y de hacer que olvide de una vez por todas a esa chica que le hizo daño. Pero no es sencillo, lo único que me motiva es el pago generoso que hará en mi cuenta. Aunque aun así no logro encontrar una manera en la que pueda pensar en algo que grite: seducción.

Trato de idear algo, pero lo único que se viene a mi cabeza es subir mi pierna por la suya y morderme el labio. Tal vez si leyera un poco más podría tener vastos conocimientos de lo ideal a hacer, pero sinceramente el único libro que llamó mi atención fue ese, el de Patch. De ahí no he leído ningún otro, aparte de los obligatorios en mis clases.

¿Cuán patética me hace eso?

—¿Rita? —me pregunta Key, al parecer por millonésima vez por la forma en la que me mira.

—¿Sí? Sí, no escuché, lo siento. ¿Decías?

—Pregunté si querías una bebida.

—Por favor. Algo fuerte, y que continúe circulando toda la noche.

Él llama a una de las meseras con diminuto uniforme, y pide bebidas diferentes para todos; Marie se da el lujo de exigir una botella de licor cara para la mesa.

Cuando la mesera se va, de pronto, el piso bajo nosotros tiembla, y todos en la mesa miramos el suelo de pecera por el que un enorme pez tamaño ballena bebé golpea su nariz contra el vidrio.

Inmediatamente levanto mis pies del suelo y trato de llevar mis rodillas hacia arriba, a mi asiento.

El pez continúa tratando de salir de la pecera, pero el material no cede ante sus demandantes golpes.

—¿Qué mierda? —dice alguien. Probablemente yo.

—Tranquila —dice Key en mi oído—, el piso es muy resistente. Los peces no pueden salir o romper el material del suelo.

—Pero ese animal intenta alcanzarme. ¿No ves cómo muestra los dientes? Ni siquiera parece inofensivo. Es el pez más feo que he visto.

—Este lugar es famoso por estas peceras, ellos son tratados mejor que un humano. Todos son especies inofensivas.

El pez vuelve a atacar, enseñando sus afilados dientes, como si intentara coger mi tobillo.

Esta noche tendré pesadillas sobre eso. Seguro que sí.

—Toma —Key pone frente a mí un decorado vaso con un líquido entre transparente y verde—. Es un gin tonic de manzana verde, bébelo.

Ni siquiera había notado que la mesera dejó las bebidas que pedimos.

—¿Gin tonic de manzana? Yo soy menos refinada, me basta un buen tequila y listo. Además, si esta cosa se rompe —digo señalando el piso—, vas a tener que hacer las de Leonardo DiCaprio en Titanic y cederme el objeto flotante para que pueda sobrevivir mientras veo cómo mueres.

—Lo prometo. Ahora relájate, ¿estás nerviosa por algo?

Miro furtivamente a su hermana mayor, sentada junto a la que parece ser su otra hermana. Pam me mira con aflicción, y la otra chica de estatura increíblemente alta, me mira con diversión.

—¿Tu hermana mayor es baja, pero la que le sigue es alta? —le murmuro a Key—. Tienes una familia extraña.

Él se acerca, girando su cuerpo levemente, haciendo que su pierna choque contra la mía.

Lleva un dedo detrás de mi oreja y comienza a acariciarme el lóbulo.

¿Pero qué está haciendo este chico? ¿Acaso tiene deseos de morir? El último hombre que intentó tocarme inapropiadamente terminó con ceguera temporal debido a la gran descarga de gas pimienta que apliqué en sus ojos.

—Mis padres han tenido genes de enanismo dentro de la familia —confiesa—. Y aunque no lo creas, ellos son de estatura promedio pero sus tíos o abuelos no. Pam heredó una parte del tamaño.

—¿Ah, sí?

Una camarera deposita bocadillos en la mesa. Algunas alitas de pollo con ramas de apio, y varios cocteles de camarones.

Marie y la pelo negro (cuyo nombre todavía no sé), ambas, estiraron sus manos para tomar las ramas de apio y llevarlas a sus bocas.

Ruedo los ojos mientras las veo masticar al mismo tiempo que babean viendo con anhelo las alitas picantes.

Yo por mi parte me lanzo directo a las alas.

Muerdo una mientras intento apartar la mano de Key de mi oreja.

—No me apartes, chica Patch. Se supone que somos novios —dice. Ahora su mano está en mi rodilla.

Cualquiera diría que trata de coquetear conmigo.

—Por más que ame a Patch, no tolero que sigas llamándome "chica Patch".

—¿No te gusta? —pregunta después de agarrar un camarón y morderlo salvajemente—. Mmm, ¿qué tal Patchie?

—¿Patchie? Es horrible —doy un trago a mi bebida y luego ronroneo de placer. Es delicioso.

—¿Qué te parece Patchina?

—Creo que mejor Patchie. Lo tuyo no son los apodos.

Él hace una mueca, masticando otro camarón.

—Tienes razón; a Adam se le dan mejor.

—¿Siempre has sido amigo de él? —le pregunto casualmente.

—Ujum —asiente con la cabeza, luciendo pensativo—. Desde que a ambos nos pusieron el mismo castigo en noveno grado.

—¿Qué hicieron para que los castigaran? —chupo el hueso de la alita. No quiero parecer salvaje, pero estas son mejores que las que papá y mis hermanos comieron esta noche… mejores que las que cocino en casa.

—Encerramos doce gatos hambrientos en la oficina de la profesora de geografía —Se encoge de hombros—. Ella me reprobó a propósito; ese día me peguntó si sabía con qué países limitaba España y me castigó diciendo que yo estaba equivocado... ¡Por supuesto que con Brasil y Alemania!

Frunzo el ceño.

—¿Brasil y Alemania? —pregunto, aturdida—. Brasil ni siquiera está en el mismo continente de España. Ahora entiendo por qué te reprobó. Pobre mujer. No merecía a los doce gatos.

—Doce gatos hambrientos, no lo olvides. Y... ¿estás hablando en serio? ¿Brasil no es vecino de España?

Lo miro fijamente. Sé que no soy una genio en geografía, pero estoy segura cuando digo que no son vecinos.

—¿Entonces con quién son vecinos? —me pregunta con genuino interés mientras devora otro camarón.

—Bueno, son vecinos de... —me callo por un instante, repasando el mapa mundial que está almacenado en algún lugar dentro de mi cabeza—. Mmmm... ¿Escocia? No, espera. ¿Italia?

Tal vez debería buscarlo en google, junto con técnicas de seducción.

Parpadeo por el esfuerzo de devanarme los sesos pensando con qué países colinda España.

—Definitivamente con Rusia —digo después de un rato.

Ahora es Key el que me lanza miradas incrédulas a mí.

—¿Con Rusia? Al menos Brasil tenía mucho más sentido —da un bufido—. La Sra. Baca también te hubiera reprobado a ti. Entonces estarías totalmente de acuerdo en meter doce gatos hambrientos a su oficina.

Hago un mohín, sin darme por vencida, intentando recordar la ubicación geográfica de cada país.

—¡Ya sé! —murmuro después de un rato— ¡Con Ecuador! Soy una genio.

Muevo mis dedos hacia el plato de alitas, y pronto se hace obvio que soy yo la que más come entre todas las chicas.

—¡Totalmente reprobada! —grita Key, apuntándome con la cola de su camarón—. Creo que yo sé más que tú. Ríndete. Te hubiera hecho partícipe de la broma y no te hubieras quejado.

Comienzo a protestar justo cuando una pequeña voz se aclara la garganta al mismo tiempo. Inmediatamente un par de ojos azules entran en contacto con los míos.

—Lamento interrumpir, pero creo que a Key se le olvidó presentarnos —dice una de sus hermanas—. Mi nombre es Eileen, soy la hermana de en medio.

Asiento con la cabeza y le sonrío amablemente. Eileen parece una de esas personas tranquilas y tímidas con estilo despreocupado. Es bastante delgada, del tipo: parece-que-tengo-anorexia-pero-en-realidad-nací-así.

—Mucho gusto —murmuro un poco demasiado tarde, procurando no escupir salsa barbacoa por toda la mesa—. Key no nos presentó la vez pasada, en el cumpleaños de tu madre. Soy Rita Day.

—¿Rita Day? Interesante nombre. ¿Cuál es tu símbolo en el horóscopo chino?

—¿Horóscopo chino? —pregunto, confundida—. Mmm, no sé. Si sirve de algo, nací el nueve de septiembre.

—Definitivamente un cerdo —dice ella—. Bien, eres el complemento ideal para mi hermano. Él es cabra.

—¿Soy un cerdo? —pregunto en medio del trauma—. ¿Pueden los cerdos y las cabras convivir juntos?

—Por supuesto que pueden —asiente con la cabeza—. Justo ayer descargué una aplicación… —saca un reluciente y bonito iPhone de su bolso.

—Leen, deja eso —la regaña Key a mi lado. Roda los ojos cuando su hermana se encoge de hombros.

—¡Aquí está! Cerdo —se prepara para leer aclarándose la garganta—: Es muy buen año para el amor, desprenderás mucho sex appeal, podrás enamorar a la persona que te guste. Debes tener cuidado con tu orgullo, especialmente con tu pareja, intenta entenderle más y evitar malentendidos. Hablar mucho entre ustedes ayuda, la comunicación es fundamental.

Alza la cabeza, sonriendo con orgullo y felicidad.

Oh por… ¡santo niño Jesús! ¿Ella acaba de decir que desprenderé sex appeal?

—Eileen —gruñe Key—. Deja de leer el horóscopo de la gente. No les interesa…. Aunque, ¿sex appeal?

Me mira, con una sonrisa en el rostro. Sus dos cejas se mueven de manera sugestiva.

Imbécil. ¿No sabe que por miradas como esa he pateado algunas espinillas? No me gusta que chicos como él me miren fijamente. Aggg.

—Hablar con Leen es como hablar con una pared —dice Pam sorbiendo de su bebida—. Déjalos en paz, Eileen.

—Oh, y antes de que se me olvide y la sigamos ignorando: ella es mi hermana, Pam —dice la propia Eileen, señalándola—, y estas dos que se matan con las miradas son: Elena —señala a la de pelo negro y luego a la de pelo naranja fuego—, y supongo que ya conocías a Marie.

—Lastimosamente.

—Por cierto, ¿sabes algo de acampar, Rita Day? —me tienen algo mareada los cambios de tema de la hermana de Key, pero trato de sonreír cuando respondo:

—Mmm, realmente nada.

—¿Pero te gustaría?

Puedo escuchar a Key empezar a toser disimuladamente, dándose golpecitos en el pecho y negando imperceptiblemente.

—Tal vez —realmente los mosquitos y yo no nos llevamos muy bien. Mi rostro se pone hinchado cuando uno me pica, tengo que cargar repelente para insectos aún en mi propia sala.

—¿Harías el intento de probar? —pregunta, ilusionada.

—Mmm... supongo.

—Entonces, ¿por qué, en la vida, mi hermano no te ha invitado? Key, ¿no le has dicho sobre el campamento?

Ella chasquea los dedos, y al instante, Key rueda los ojos mientras mastica otro camarón.

—No tuve oportunidad de invitarla —se excusa encogiéndose de hombros.

Eileen suspira y regresa sus bonitos ojos azules a los míos.

—Bueno, a la familia Miller nos gusta hacer un campamento anual para convivir con todos y para aprovechar las vacaciones que la mayoría tiene. Es fuera de la ciudad y hay bonitas cabañas que compartimos entre nosotros. Cerca hay un lago, pero también contamos con una piscina.

Eso suena a muchos mosquitos... y a serpientes, y a sapos, ranas, cocodrilos, lagartijas, mofetas, venados (que aunque tengan una apariencia suave en realidad son malvados y diabólicos), y a muchos otros animales con los que no suelo convivir o de los que tengo miedo la mayoría del tiempo. Además el pasto me da alergia.

—Yo... —me pauso sin saber qué excusa poner.

¿Qué podría decir? ¿Realmente odio acampar? Sí, lo odio.

—No la obligues a hacer algo que no quiere —habla Key guiñándome un ojo—. Tiene cara de ser de esas chicas que no sobrevivirían ni en un jardín botánico.

Lo pateo por debajo de la mesa.

—Por supuesto. No tengo ningún problema —digo después de un rato. Aunque al instante ya quiero golpearme la frente y meter mi cabeza en el estanque con los peces.

¡Se suponía que dejaría esto del coqueteo y de recibir paga por salir con un chico! Tengo dignidad, tengo cero referencias básicas en cuanto al sexo opuesto, y tengo genes contaminados que no me sirven de nada.

—¿De verdad la gente acampa por diversión? —pregunta repentinamente Marie. Una de sus cejas naranja se eleva con suspicacia.

Eileen asiente con la cabeza, viendo en mi dirección.

—¿Tendrás libre este próximo fin de semana? ¿No trabajas ni nada por el estilo? —me dice ella.

Se supone que tengo que asistir al restaurante para hacer el turno de Gustavo (el quinceañero que contrató mi jefe para hacer varios trabajos de reparación en lugar de pagarle a un profesional), pero podría pedirle a Anna que me sustituya por esos días y yo la cubro la semana siguiente.

—No, puedo arreglármelas —respondo finalmente.

Key resopla, como si supiera que esto hará que nos metamos en un gran lío. Pero ignoro su mirada y me pregunto qué es lo peor que podría pasar con aceptar la invitación.

—Y ya que insisten en ir a ese horrible lugar—agrega Marie— Adam y yo también iremos.

Ah, ¡ahí está! Eso es lo peor que puede pasar.

—¡Yo también voy! —dice la de pelo negro, Elena.

Trago más de mi bebida e intento pensar en una excusa que me ayude a salir del problema al que me he metido. Porque definitivamente no pienso ir si la bruja de pelo naranja va… o la bruja de pelo negro, quien no ha dejado de verme de pies a cabeza, como si me considerara una amenaza.

Brujas.



Key



Los campamentos de la familia Miller son los peores. Mi tío lo encuentra como excusa para beber desde la mañana hasta caer muerto en coma inducido por el vino o la cerveza; mi tía lo utiliza para meterse en la vida de todos (y de paso asegurarse de decirle a Pam que se ve embarazada). Mis padres lo miran como segunda luna de miel y es imposible evitar verlos en público mientras se comportan como dos jóvenes enamorados que no pueden despegar sus manos el uno del otro.

Mis abuelos lo utilizan como pretexto para poner a prueba su nueva caravana de super lujo. Y, además, solía ir a esos campamentos con Mía (aunque de hecho a ella casi no le gustaban y siempre tenía que rogarle por compañía).

Por eso espero lo mismo de siempre: al abuelo Johny con su exhibicionismo, a mis primos discutiendo por quién tiene más pokebolas (lo que sea que eso signifique), a la tía Georgia fumando el contenido de tres paquetes de cigarrillos diarios e insultando a todo el mundo que la critique o, según ella, la queden viendo mal.

Tampoco podría ser el campamento Miller sin mis primas, las Adam—adictas, rogando por la atención de mi mejor amigo, o intentando tomarse fotos con él para luego presumirlas en las redes sociales o Twitter porque, sí, Adam es famoso en Twitter, enamorando a mis pequeñas primas de trece años, haciendo que ellas le masajeen los hombros y lo abaniquen con hojas de palma, aprovechando que todas se vuelven locas por él.

Pero está claro que las vacaciones no serán las mismas desde que veo aparecer a Rita con un sombrero de ala ancha y un claro exceso de crema blanca en el rostro.

Arrastra una pequeña maleta por el suelo mientras le paga al taxista que la dejó en la entrada de mi casa, en donde la familia espera subir al autobús que nos llevará fuera de la ciudad.

Rita me ve, saluda con una mano y se apresura a encontrarse conmigo.

—¿Qué es eso que tienes puesto? —pregunto tocándole la nariz cuando se detiene a paso lento frente a mí. Veo la cosa blanca que se escurre entre mis dedos y me limpio en su camiseta.

Ella me golpea la mano a modo de regaño.

—Es repelente para insectos, soy alérgica a los mosquitos. Me pica uno y me hincho como vaca. En la farmacia solo había repelente en versión crema.

Observo detenidamente sus pantalones hasta la rodilla y su camiseta blanca que dice: "No te enamores de una chica que escriba porque, si cometes un error, ten por seguro que aparecerá redactado (y exagerado) en toda su historia"

—¿Tú escribes? —le pregunto después de leer el largo mensaje de su camiseta.

Ella niega con la cabeza al mismo tiempo que termina de arrastrar sus maletas por el suelo. Lleva una gran mochila en el hombro también, y cualquiera diría que se va a pasar todo el mes en el campamento, en lugar de dos días.

—¿Entonces por qué llevas esa camiseta? —pregunto aún con curiosidad.

—Fue un regalo. Ah, y ya sé con qué país limita España.

—¿Con cuál? —sonrío sin poder evitarlo.

—Con Francia y Portugal.

—Alguien estuvo haciendo su trabajo de investigación.

—Por supuesto —dice orgullosa.

—Pero eso fue después de que lo buscaras en Google. Ya no tiene validez.

—Claro que la tiene. No seas un ridículo.

—Hubieras encerrado los doce gatos hambrientos en la oficina de la maestra.

—Yo no hubiera participado de la broma. A mí no se me da muy bien mentir.

Ladeo la cabeza, observándola atentamente.

¿No se le daba muy bien mentir? Claro. ¿Y justo ahora no está tratando de hacer que yo me enamore de ella a cambio de dinero?

Pero me iba a divertir primero antes de decir que “caí rendido a sus pies y que estoy enamorado”. Los papeles se invertirían.

—Serías la mente maestra detrás de la gran broma —digo, regresando a nuestro tema original.

—Que no. Además, no entiendo por qué pusieron gatos hambrientos. Pudieron haber sido patos.

—Los gatos eran más accesibles. Y fueron hambrientos porque la profesora siempre escondía comida en sus gavetas.

—Ah… oh.

Escucho unos pasos a lo lejos, acercándose gradualmente hacia nosotros.

Me giro y veo a Eileen en su ropa de acampar y sus botas de color rosado.

Nos saluda al pasar y se detiene para sonreírle a Rita.

—¡Pero mira quién es! Me alegra que hayas venido. Deja tus maletas con Key, te llevaré a conocer a mis padres. Ellos no sabían que mi hermanito tenía novia. Ayer los informé por completo.

Le guiña un ojo, y yo siento que se me va el color de la cara.

Agarro el brazo de Rita y la acerco a mi costado.

—En realidad, no es necesario que conozca a nuestros padres —digo viendo a Eileen—. Yo la presento después.

—¿Por qué? —pregunta la entrometida de mi hermana—, ¿tienes miedo que te digan algo?

La fulmino con la mirada, pero ella me ignora y comienza a hablar otra vez con Rita.

—¿Lista para ir de campamento?

—Lista. Aunque no sé si traje mucha ropa. Mi abuelo dice que nunca se es suficiente cuando se trata de equipaje... pero él está loco.

—¿Loco? —pregunta Eileen—. Seguro que no has conocido a nuestro abuelo, él se lleva el título completo.

—Mmm... No lo creo. La locura de mi abuelo es diferente. A él le gustan mucho... mucho las mujeres. Le coquetea a todo ser viviente que use faldas.

Eileen se ríe, y yo sonrío ante ese comentario.

—A nuestro abuelo —dice Leen— le gusta andar desnudo por toda la casa. Y no es porque esté mal de la cabeza, no, lo hace porque siempre dice que era así como debimos vivir todo el tiempo antes de que Adán y Eva comieran del fruto prohibido. Hay días en los que tenemos que obligarlo para que se ponga algo de ropa.

Los tres nos reímos al mismo tiempo y rápidamente se me pasa el enojo de haber escuchado a Eileen.

—Entonces nuestros abuelos deberían conocerse —concedió Rita.

—Oh, por supuesto. Ah, y te voy a presentar a las fanáticas de Walker. Te vas a divertir mucho con ellas.

—¿Fanáticas de Walker? —pregunta Rita.

—Así es. Todas están locas por el amigo de Key, Adam.

Yo toso disimuladamente.

—También tengo fanáticas —digo sin verlas a la cara—. Ellas se derriten por mí. Las Key—adictas

Eileen rueda los ojos y bosteza.

—Adam tiene más. Nuestras primitas están obsesionadas con él. Una de ellas lo intenta convencer para que se tatúe su nombre en la espalda.

Ambas ríen. Eileen aprovecha para señalarle el lugar en donde las infractoras descansan.

Son cinco, y todas rondan por los trece o catorce años.

—Espera que a que venga Adam, ellas comenzarán a rodearlo como buitres.

Mientras ellas charlan, algo brillante llama mi atención al cuello de Rita. Es un colgante con forma de alas de ángel.

Ruedo los ojos hacia su amor por ese libro que lee y me pregunto a qué vendrá tanta obsesión. Debe estar enamorada del tipo ese. Nunca conocí a una persona tan extremadamente obsesionada como ella.

—¿Estamos listos entonces para partir? ¿El tío Benny ya tiene su cerveza en mano? ¿La tía Morgan ya criticó a Pam con lo gorda que se mira? —pregunta Eileen—, sino, no sería un campamento al estilo Miller.

Asiento con la cabeza, y observo a lo lejos a la tía Morgan que ya notó a Rita y no deja de examinarla de los pies a la cabeza.

—Será mejor que subamos a ese autobús —digo agarrando el brazo de Rita—. La tía Morgan viene para acá.

—¿Es malo conocer a la tía Morgan? —pregunta Rita.

—Sí —contestamos Leen y yo al mismo tiempo.

Nos alejamos inmediatamente y nos subimos al autobús de lujo que nuestros padres alquilan cada año para ir de campamento.

Los últimos asientos ya están ocupados, y la sorda abuela Ettel mira hacia la nada mientras tararea en voz baja desde la primera fila.

—¿Ella está bien? —pregunta Rita en mi oído.

—Sí, es sorda pero usa aparato. Se lo pone solo cuando le conviene.

La sigo tomando del brazo y nos movemos hacia la mitad del camino. La obligo a sentarse a mi lado y dejo su maleta justo donde se encuentran las demás.

—Oh, oh —dice Eileen cuando se sienta junto a Pam en el asiento trasero al nuestro—. La tía Morgan viene para acá.

—No te pongas nerviosa —le dije a Rita—, si pregunta, eres virgen.

—¿Qué?

Ella me golpea en el estómago, realmente fuerte. Me saca el aire.

—A mí no me hablas así. Entiéndelo.

La tía Morgan se acerca con paso decidido mientras yo termino de recuperar el aliento y de frotar mi estómago.

Ella lleva una falda tan larga que deja limpio el suelo que pisa; arrastrando la basura y polvo que poco a poco se van acumulando en el dobladillo de su prenda.

—¿Y ella quién es? —pregunta directamente, irguiéndose frente a nosotros.

—Ella es Rita —digo de mala gana—, una amiga.

—¿Una amiga o tu novia?

—Su novia —dice Pam sonriendo maliciosamente desde el asiento trasero.

—¿Su novia? —la tía Morgan amplía bastante los ojos—. Y cuéntenme chicos… ¿están usando protección?

Rita se pone roja a mi lado, su rostro ardiendo con vergüenza.

—No, tía —contesto sarcásticamente—. Esperamos que Rita se embarace de aquí a Abril.

—¿Quieres embarazarte a tan corta edad? ¿Cuántos años tienes? —escupe ella.

Finalmente Rita abre la boca para contestar:

—Tengo diecinueve.

—Diecinueve y sin usar protección —la tía chasquea la lengua. Entonces ve al tío Benny tambaleándose dentro del autobús, hablando incoherentemente, con una cerveza en la mano; ella comienza a gritarle—. ¡Benny! ¡Oye, Benny ven acá!

El tío Benny apenas la nota pero de igual forma tarda en llegar. A estas alturas ya se emborrachó.

—Benny —dice la tía Morgan—. ¿Quieres hacerme el favor de regalarles a estos chicos algo de protección?

Mi mandíbula se aprieta y trato de no descontrolarme.

Rita se pone de pie inmediatamente.

—Key y yo no necesitamos protección —grita ella. Creo que hasta la abuela Ettel la escuchó.

—Oh no, no, no. Claro que necesitan —contraataca la tía—. Estás muy joven, corazón. No queremos un bebé Miller todavía; tú y Key tienen que esperar.

Lo que Rita no sabe es que a la gran tía Morgan no se le dice que no; así como también nunca se le lleva la contraria para otras cosas.

—Benny, protección. ¿Tienes en tu billetera o no?

—¿Protección contra qué? —hipa él—. ¿Contra incendios?

—¡Condones! ¡Condones, Benny! ¿Tienes algunos o ya jugaste con todos ellos? —nos mira con una disculpa en el rostro—. A él le gusta ponérselos a las bananas que hay en casa, solo por diversión.

El buen tío Benny comienza a palparse los bolsillos de su camisa, rebuscando por los condones. Finalmente encuentra unos en sus pantalones, y los lanza en mi dirección.

—Aquí está.

Él se marcha hacia el fondo del autobús, y cae contra las maletas de algunas de mis primas. Comienza a roncar inmediatamente.

Rita gruñe a mi lado, su rostro hirviendo en rabia. Yo hago el intento de sentarla nuevamente en su asiento.

—Será peor si le contestas —murmuro en su oído.

Ella asiente con la cabeza, su boca frunciéndose de manera divertida.

—Ahora sí, busquen planificación familiar, queridos. Y Key, ¿qué ocurrió con Mia? A mí nadie me dice nada. ¿Terminaron?

Ruedo los ojos.

—No, tía, estoy con Rita y con Mía al mismo tiempo. Tenemos un acuerdo.

No sé porqué me molesto en contestarle, debería dejar pasar sus inoportunos comentarios. Pero es que a veces el orgullo llama, y llama fuerte.

—¿Con las dos?

Y esa es la cuestión con la tía Morgan; se podría decir que es muy inocente y tiene tendencias a caer en constantes bromas.

—Era broma —replico antes de que su rostro se descomponga aún más.

—Jovencito bromista tenías que ser.

Ella se despidió, no sin antes decirle a Pam que se miraba gorda, y de regañarme por última vez.

Y así oficialmente comienza el campamento Miller.


Rita



Estoy a punto de llorar y sufrir un colapso: llevamos tres horas en carretera, y todavía faltan otras tres más antes de llegar.

Key está dormido a mi lado, y hay una niña (acosadora de Adam) que no ha dejado de lanzarme miradas de odio. Puedo percibir las de ella, las de Elena (que no para de observarme en todo el viaje) y las de Marie (que ama ser el centro de atención y le encanta humillar a las pobres primas de Key, me mira mal cada vez que yo las defiendo).

Tampoco la odiosa tía Morgan ha dejado de examinarme; comprobando con sus propios ojos que yo no los trate de embaucar con un bebé que amarre a su sobrino.

Y en otras noticias, también me picó un mosquito en el codo. Ahora está hinchado y es del doble de su tamaño. Tendré que demandar a cierta empresa de repelente contra insectos.

A mitad de viaje hacemos una parada para proveernos de alimentos y estirar las piernas, así que despierto a Key y lo obligo a acompañarme puesto que sus hermanas siguen durmiendo.

Ya he conocido a casi toda la familia de Key: sus abuelos (que son bajitos), a sus tíos y tías, y hasta el infame abuelo Johny (quien de verdad está loco y me pidió mirar su trasero peludo). No ha dejado de murmurar: “esta era la forma que Dios quiso” “Así debería haber sido” desde que salimos de casa. Creo que alguien le dio un sedante porque él también ronca como bebé, envuelto en una capa que obliga a sujetar sus brazos uno contra el otro; casi como un traje de fuerza que utilizan con pacientes enfermos mentales.

A los únicos que no he podido conocer es a los padres de Key. Ellos, al parecer, nos acompañarán después. No se subieron al autobús con nosotros.

Los envidio.

­—Sigo sin entender cómo no te pudiste bajar tú sola —murmura Key, estirando los brazos mientras lo obligo a bajar del autobús.

—Necesito que alguien me acompañe al baño. No sabes qué clase de loco te encuentras en las esquinas.

—¿Tú? ¿Rita Fiorella Day? ¿Necesitas compañía para ir al baño? Pensé que tenías tu siempre confiable gas pimienta.

—Pues esta vez no lo traje —confieso—. Llevaba muchas cosas en mi maleta. No cabía.

—¿Y tu navaja suiza?

—En mi cuarto, en la mesita de noche junto a mi cama y mi biblia. Oye, pero por qué me llamaste por mi nombre completo. No recuerdo haberte dicho cuál era mi segundo nombre. ¿Me estás acosando?

Él sonríe de lado.

—Más o menos —admite, encogiéndose de hombros—. Averigüé un poco en ese sitio para citas al que te registraste bajo el nombre “Andrea Cipriano”.

Mi cara se vuelve roja.

—¿Y cómo, específicamente, supiste que era Rita Fiorella?

—Porque diste tu verdadera dirección. Solo bastó con que Adam le coqueteara un poco a la chica que lleva los registros, y ¡bingo! Fui a tu casa y hablé con tu abuelo. Es un buen señor, entiende perfectamente las urgencias del corazón.

—¿Urgencias del corazón?

—No te preocupes, no va a ventilarle a todo el mundo sobre tu información. Yo fui un caso especial.

Me cruzo de brazos, lanzando miradas mortales a Key a medida que estamos cerca de poner un pie en un lugar de abastecimiento.

—¿Por qué especial? ¿Qué hiciste?

—¿Qué hice? Qué hizo él es la verdadera pregunta: me chantajeó. Me daba tu información a cambio de revistas porno.

—No puedo creer que me vendiera tan barato.

—Sí lo hizo.

Entramos directo a la tienda de comida, y busco con mis ojos por algún letrero que me indique dónde está el baño.

Lo encuentro a varios metros de distancia.

Jalo a Key de la camisa, y lo encamino a mi lado.

—Te tomaste demasiadas molestias buscando mi información —digo casualmente después de unos segundos.

Él se encoje de hombros.

—Quería saber si eras alguien en quien confiar o no. No iba a regalarme de mi dinero a una chica con extrañas adicciones o desordenes.

—¿Regalar tu dinero? Claro, ¿no llamas a esto un trabajo completo? Por cierto, ya que accedí acompañarte a este campamento me tienes que pagar las horas extra.

—¿Que te tengo que pagar qué? Tú sola te metiste a esto. Yo no te dije: Rita, loca de Cipriano, ven conmigo al campamento que mi familia hace todos los años.

—Oww, qué tierno, rimaste. Y la próxima vez que me digas loca voy a extraerte los órganos internos con una mano.

Rápidamente avanzamos a los baños, y hago que Key espere afuera para vigilar mi puerta.

Solo hay dos baños en todo el local, y debo estar agradecida que el de mujeres se encuentre limpio y con un olor agradable.

Las paredes están tapizadas con nombres escritos con marcador, y hay unos labios pintados cerca del pomo de la puerta.

Ni siquiera me quiero imaginar a la pobre desdichada que puso su boca sobre esa superficie solo para dejar sus labios impresos.

Asco.

Orino rápido, sin tocar el servicio sanitario, o las paredes, tratando de enfocarme en otra cosa que no sea la grosería que está tallada en la madera de la puerta. Y salgo con la misma velocidad, sintiéndome más libre y sonriendo con naturalidad.

—Te tardaste mucho —se queja Key—. Y no, no pasó ningún posible violador o asesino mientras cuidaba afuera.

Me saca la lengua en un gesto infantil, y yo le muestro mi tercer dedo.

—Quiero comprar unas chucherías —le digo a cambio—. Necesito papas fritas y una buena cantidad de soda de uva si tengo que pasar otras tres horas junto a la pelo de zanahoria y su hermana de alma Elena. Lo juro, ellas dos me odian... y tu tía tampoco se salva del plan.

—Entre mujeres, todas se odian. Típico.

—Claro que no. Tenemos sexto sentido que es otra cosa, así sabemos quiénes son amigas y quiénes perras traicioneras... aunque a veces nuestro radas falla.

Pasamos cerca de la sección de bebidas y agarro varias latas de cola y sodas de banana y uva. Key toma unas cuantas también y de paso me ayuda a sostener las mías.

—¿Y quién es amiga de Rita Day? Me imagino que si tú eres como la versión femenina de Rambo, tu amiga es la versión femenina de Hulk Hogan.

Me rio en voz alta, imaginando a la dulce e inocente Anna, desencajando totalmente con la visión de Key.

—Mi mejor amiga es mucho más femenina y pequeña que Hulk, te lo aseguro. Es como... se parece a... No sé, ¿Bambi?

—¿De verdad? —pregunta él con curiosidad.

Asiento con la cabeza.

—Mmm. En fin, los hombres somos más tranquilos —murmura para sí—. No nos estresamos por esas cosas.

Lo ignoro completamente, concentrándome en llegar al área de frituras.

Ambos vamos directo por las bolsas de papitas y bolas de queso.

—Vengan conmigo, hermosas —digo abrazando un paquete de galletas de caramelo.

Tomo una barra de chocolate con nueces en el camino, y agarro una revista del mostrador a la hora de pagar.

Key se suple de cigarros y toma un paquete de goma de mascar mientras hacemos fila detrás de unas cinco personas.

—No es por nada —dice él de repente— pero Adam me platicó de cierta chica que conoció en tu trabajo.

Ruedo los ojos. Obviamente Adam le contaría dónde trabajo.

—¿Cuál chica? Somos varias.

Key tose disimuladamente.

—No me quiere decir su nombre, esperaba que tú me lo facilitaras.

—Mmm, pues no sé.

—El otro día me habló de sus ojos —él hizo una mueca—, sonará marica pero... Me dijo que ella tenía ojos nublados.

—¿Ojos nublados?

—Eh, sí. Ojos como cielo nublado, a eso me refiero.

Alzo una ceja.

—¿Y por qué tu amigo se fijaría en una de mis compañeras si tiene a la "piernas abiertas" de Marie?

—No lo sé —se encoge de hombros—. Él solo me dijo que ella logró llamar su atención.

—¿Ojos como cielo nublado?

De repente todo tiene sentido, algo se enciende desde adentro.

—¡No puede ser! —chillo—. No, no, no. Ni loco... ¡¿Está hablando de mi amiga Anna?! Jamás. Él es un tiburón, se la va a devorar entera si se le acerca. Además, ella es prima de Marie. Sería incestuoso.

—¿Es la prima de ella? —da un silbido—. Pues se metió a un gran lío.

—¿Cómo que se metió a un lío? Simplemente no se le tiene que acercar y punto. Anna es muy inocente, apenas y acaba de nacer. Él no va a venir y contaminarla.

—Adam no es una mala persona. El que lleve tatuajes no indica que sea de mal corazón.

—No, pero ¿acaso no has escuchado el dicho: dime con quién andas y te diré quién eres? ¿Qué tan jodido y mujeriego hay que ser para él salga con alguien como la bruja de anaranjado?

—Oye, él ha pasado por ciertos problemas, sí, pero no es mujeriego. Jamás anda con dos mujeres a la vez, y nunca le ha sido infiel a ninguna de sus novias.

—¿Y lo defiendes por...?

—Porque soy su amigo.

Suelto un bufido.

—Suenas más como su pareja.

Finalmente nos quedamos en silencio cuando pagamos por nuestras cosas, y juntos nos movemos hacia el estacionamiento donde está el bus.

Key lleva nuestras cosas en una bolsa ecológica, y notamos el problema una vez que salimos del local de abastecimiento.

Nos detenemos en medio del estacionamiento.

—No quiero sonar alarmante —dice él—, pero no veo el autobús en ningún lado.

Trago saliva mientras parpadeo repetidas veces.

—Mierda —murmuro—. Yo tampoco lo veo. Pero tengamos fé, tal vez se puso su capa de invisibilidad.

Key me da una mirada rara mientras lleva una mano a su cabello para jalarlo.

—¡Ahh! —grita más fuerte, lanzando nuestras bolsas al suelo—. ¡Nos dejó el autobús!

—Alto, que no entre el pánico. Simplemente llama a una de tus hermanas para que den la vuela y nos recoja.

—Cierto, cierto, cierto.

Key se apresura a buscar su móvil entre los bolsillos de su pantalón, pero murmura una maldición mientras sigue rebuscando.

—No lo tengo. Lo dejé en mi maleta. ¿Y el tuyo?

Trago saliva otra vez, de una manera más lenta.

—Ni siquiera se me ocurrió traerlo —él suelta otra mala palabra.

—¡Teléfono público! —grito cuando veo una cabina más adelante—. Hablemos por allí.

Key no me mira a los ojos cuando comienzo a caminar hacia el teléfono, me agarra la mano antes que avance más.

—No me sé ningún número conocido.

—¿Qué? ¿Ninguno?

—¿Y tú?

—Ah, tontos teléfonos con agendas virtuales. Ya no nos dejan memorizar los números como antes. Lo siento, solo me sé el del buzón de voz.

—Mierda —dice el.

—Sí, mucha —termino yo.

Y para colmo: las latas de soda comienzan a estallarse y desparramarse por todo el suelo.

Solo faltaba que mi barra de chocolate se hubiera derretido, y allí sí, sería el fin del mundo.


Comentarios

  1. Muy bueno este capitulo me encanto

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    Respuestas
    1. Ay no x q se término tan pronto :( x fa continua con la historia me encanto :)

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  2. Liaaa gracias por este capitulo, estaba ansiosa por saber mas de Rita y Key :3 por cierto, morí de risa con lo del titanic jaja.. Ya quiero leer el 10 :D

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  3. Me ha encantado el capítulo, me reí demasiado con lo de geografía. Estos dos si que son muy graciosos. Ya te lo he dicho, pero lo repetiré: ¡Me encanta como escribes!! =D
    ATTE. Michelle.

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  4. Oh Dios mío te amo completamente!!! Espere mucho tiempo por un capítulo adoro como escribes, cuando tendremos nuevo capítulo de prohibido obsesionarse con Adam Walker?

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  5. jajajajajjaa Lia eres lo máximo! Si que me he reído con este capítulo, ya estoy ansiosa por saber como siguen las cosas. Una vez mas, escribes geniaaal =)

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  6. Ohh dios! Jajajjaja este capitulo me mato de la risa jajaja Rita y Key son la pareja mas comica ... osea España vecina de Ecuador? Jajaja pero anda Lia tenias que dejar que Rita pegue a Marie (la odio a la bruja anaranjada).
    La parte mas divertida? O mejor el momento Epic →→→
    " ¿están usando protección?
    Rita se pone roja a mi lado, su rostro ardiendo con vergüenza.
    —No, tía —contesto sarcásticamente—. Esperamos que Rita se embarace de aquí a Abril.
    —¿Quieres embarazarte a tan corta edad? ¿Cuántos años tienes? —escupe ella."
    Osea, mia tia me saca de quicio ... la de key ugh la mataria xD .
    ahorita se quedaron sin autubus, abandonados y muy per muy solos! Hehehe chuta pero Rita no se dejara llevar (un poquito? :D ) al proximo cap!!
    Besos desde Ecuador

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  7. Me encanto ! Dios no pare de reír ! Chica patch! Escribes increíble ! Ya Quiero leer el siguiente capitulo !

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  8. Okey........Condones!!!jajajaja Y a mi se me hace que lo hicieron adrede jajaja qu aproveche Rita que esta sola con key
    Gracias Lia esta muy bueno el capitulo soy tu fan me encanta como escribes si yo fuera una editorial te publicaria los libros...........
    Pd..Marcie es una........!@#$/^&*

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  9.  Gracias Lia por subir el cap 9 ajjaja XD ame esta parte »Además, si esta cosa se rompe —digo señalando el piso—, vas a tener que hacer las de Leonardo DiCaprio en Titanic y cederme el objeto flotante para que pueda sobrevivir mientras veo cómo mueres.
    Key_ lo prometo awwww :3 <3 <3
    & OMG enserio ? Rita Fiorella Day ? La rita que conocemos no le partio la cara a marie? Noooooooooo :( porque ubiese sido un momento inolvidable para la peliroja.. :D
    XD oh ohhhh
    Que no funda el panico X3 ..

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  10. prometo decir que ME ENCANTO, el capitulo muy buena la historia.
    Grande Rita me encanto cuando le dijo a marie "necesidad crear friccion entre las piernas" repito y reitero me canta como escribes

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  11. Hermoso cuando subes el de prohibido obsesionante con Adam wartel

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  12. Aaaaaah ya extrañaba leer & de paso reirme me encanta lo que escribes eres muy ingeniosa... esperare con ansias el capitulo 10 :D

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  13. OWWWW LO AME Y EN SERIO ESPERO LE PRÓXIMO CAPITULO CON ANSIAS :)
    escribes muy genial! :D

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  14. Lo amo... excelente capitulo Lia... kiero massss.. me encanta ke salga Patch...

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  15. oh, Lia genial :D no puedo parar de reír, este capìtulo al igual que los anteriores son fantásticos, muero por leer el siguiente :3

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  16. excelente!!!!! me fascino :D se q no soy la primera y no sere la ultima pero porfa no tardes tanto.. mueromuero!!

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  17. OMAIGAAAA :D
    Que capítulo más bueno, Lo amé! completamente, Está increíble. Amo a Key es Di-Vi-NO <3, y esa Rita es de lo mejor.
    Gracias Lia por subir capitulo, escribes super mega buen, hace meses que moría de ansiedad. Está Buenísimo
    Pd: Adam y Key, esos chicos son lo best.

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  18. Me Encanta Me Encanta ... Lo Unico Malo Del Capitulo Es .... Marie jajajja pero bueno.
    Gracias estaba absiosa.por leer mas de rita y key.
    Me Fascina lo que haces ♡

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  19. jajsjajasjajsjasjas que buen capitulo en todo caso malditas agenda virtuales que ya no no deja memorizar todos los números xDDD insisto ellos tienes que terminar juntos son tal para cual me encanta esta pareja ♥!!! y Rita con cada capitulo mas me siento identificada xDD
    gracias x el cap esperare con ansias el siguiente :D

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  20. Dios hahah bueno primero gracias Lia por subir capitulo.
    Y Dios nos libre de las varbaridades que le pasan a Key y Rita hahahahahha no lo puedo creer osea no mas no se llevan y osea que trae la tia hahhahaha dios pobrecitos se quedaron en el super jhahahahah los abandonaron bueno encerio este cap estuvo fenomenal al igual que todos los demas capitulos hshsjssjsa bueno espero con ansias el proximo cap. :D

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  21. mierda no me avia dado cuenta de que este libro esta legado con el de prihivido enamorarse de adam walker me acavo de dar cuenta

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  22. me encantaaaa soy adicta a tu escritura lia por favor es pero pronto UN CAPITULO MAS PORFAVOOOOR

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  23. Espectacular!!!!!!! amo como escribes!!! *.*

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  24. Ja ja ja rei a mares con la dejada del autobus genial ja ja ja

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  25. Aaahhh...me encanto! ! Qiero masss..... qiero masssss!!!!!!! Xfavor.... :O

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  26. Me encanta lo q haces

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  27. Me encanta lo q haces

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  28. Lia escribes maravilloso!!! se que no es la primera vez que te lo dicen, pero es la verdad tus palabras son mágicas para mi y me encanta que incluyas a PACH, hace ratito que empecé a leer PFQMG y no pude parar, tus historias son adictivas, espero con ansias el siguiente capitulo.

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  29. waoooo me encanto no lo puedo creer ccomo los dejo el autobus jajajajjajaja que divertido siguela pronto me encanta

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  30. ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh odio a marie y a elena... muy bueno, siguelo por favorrrr :-)

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  31. Wou!!!....
    nombraste a Ecuador :') mi pais
    fue increible aunque me puse celosa por el estupido y sexy Adam y Marie(p...a)
    aunque key dios!! es tan askldsjad e.e sigueee!!!!!!!!!!!!!

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  32. me encanto esa parte donde la tía de key les dice que si usan protección y les da un condón jajaja me recordó a una tía que tengo. Me encanta lo que escribes, son historias divertidas espero el capitulo ansiosa jejeje

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  33. Que capitulo mas divertido! me gusta Key y Rita!!! jajajja me encanto que no sepan con pais limitaba españa jajja Brazil, Ecuador! pero que les pasa jajjaja
    Me encantan los capitulos, recien tuve la oportunidad de leer su historia y bueno esta my entretenido :D Rita dice/piensa cada cosa,es muy divertido, y Key si si si que siga con su plan!!! que se conquisten entre los dos! :D
    porfa otro capi! esta muy muy bueno!!

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  34. Jjajaja excelente capitulo ya hacia falta

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  35. Me encantaaaaa!! Dios hace tiempo que espero por un nuevo capitulo.
    Rita y Key son geniales! Saludos desde Chile.

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  36. Muy buen cap.... jajajaja me reí muchísimo jajajjaja please actualiza Luegoooo! !! *-*

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  37. No me acuerdo si he comentado pero por si las dudas comento de nuevo :#
    Rita es el tipo de chica #NOTENGOFILTRO ! ahah xD La amo por eso, dice las cosas más raras! Y cómo que España limita con Ecuador ! HEYYY Ni si quiera están en el mismo continente (Y eso que yo soy mala en geo ;) !
    Key también tiene sus fans con hormonas alborotadas ! CLAROOOOOOOO...
    Todas sabemos que el chico con más fans es Adam-Striper-Walker :D
    Me encantó Lia (al igual que todao lo que publicas) Siguelaaa :)
    PSDT!: Extrañaba a Key&Rita ♥

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  38. AYY Gracias por subirlo casi me vuelvo loca cuando vi :3 amo a este par me carcajee mil!

    Sube uno pronto porfa!

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  39. Ya era hora de que subas capitulo nuevo, ME ESTABA MURIENDO. Y ahora si, vengo a alimentar tu ego:
    Sos una genia, amo como escribis, amo a Adam, amo a Anna, amo a Rita, amo a Key, pero por sobre todo te amo a vos. Gracias por crear historias GENIALES que siempre trato de leer porque son lo mas. Lei "Se solicita novio... Urgente!" odie el final (no te voy a mentir) pero me encanto asi que espero con ansias la segunda parte que ya lei en donde lo dejaste... Sos una G-E-N-I-A!

    Besos desde Argentina

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  40. Estas dejando que adapten o copien partes de tus novela? Porque las he visto en wattpad y tienen distintos nombres y se llevan el crédito de lo que escribes.

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  41. Excelente capitulo!<3
    Sabes lo malvada que eres por dejar un capitulo asi? :c xd

    Bueno, saludos<3

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  42. Por finnn!!!! algo de rita y key.....y me ENCANTO!!!! gracias Lia s muy bueno ver que no has olvidado a estos 2 loquillos, espero con ansias más de tí y de tu talento.......
    Besos, cuidate

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  43. Liaaaa me encanto !!!!!! Please sigue escribiendoo me encanta la forma en que escribes es muy original !!!!!

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  44. Dios lia,,, esta historia es tan distinta a la de adam y ana pero igual de fantastica!!!
    muero y revivo cada vez que te leo eres mi favorita.
    me gustaria saber que paso con la 2da parte de se solicita novio urgente??? me encantaria leerla

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  45. Jajajjajjaa estuvo reeeeeeeeeee bueno, mr ha encantado

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  46. Uhhh estuve esperando taaanto por este capi. Me identifico mucho con Rita. Me encanta la historia. Estaré esperando con ansias el próximo. Lia escribes increíble. Gracias por regalarnos estas historias taaan hermosas <3 <3

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  47. Lia,me diverti muchisimo con ente capitulo.Espero con ansias el proximo,escribes genial.





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  48. Me he divertido muchisimo Pero por favor no te tardes tanto que me muero !!! por seguir SOY TOTALMENTE ADICTA me encanta tu trabajo sigue por favor bendiciones

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  49. Amo tus historias, son geniales. :) Amo las dos parejas, AyA y RyK <3 Sube otros capitulos por favor.

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  50. Empecé a leer esta historia ayer y ya la terminé :( Pensé que tenía más capítulos pero tendré que esperar :( jaja. Me encanta Key! seguiré tu historia desde ahora, saludos!

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  51. Lía amo está historia, por favor no tardes meses en subir el siguiente capítulo. Me encanta como escribes...

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  52. Lía amo está historia, por favor no tardes meses en subir el siguiente capítulo. Me encanta como escribes...

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  53. asdfghjklñ! Que hermoso, como siempre me haces reir mucho jajaj :)

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  54. Concuerdo con lo últiimo! ese si sería el fin del mundo jejejej Me fascinó el capítulo!

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  55. adriana hernandez28 de mayo de 2014, 21:21

    no puede ser rita mas graciosa, gracias por esta historia paralela sigo sin parar de reir que buena eres en esto.

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  56. holis cuando vas a subir mas capitulos por que me estoy volviendo loca

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  57. hola esta historia me encanto no paro de reir es muy divertida
    tienes un gran talento

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  58. me facino lo maximo... eres genial.--- sin nada que decir simplemente lo maximo.....

    omg


    ahora quien podra ayudarlos.....

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