La hora del Postre


Hace ya varios años que no lo veía. Lo encontré de casualidad en un café mientras miraba atentamente su laptop y fruncía el ceño adorablemente.
Su cabello marrón claro estaba más largo de lo que recordaba, y sus ojos azules nunca se alzaron, ni siquiera para despegarse de su trabajo; si lo hubieran hecho, me hubiera visto parada a una distancia poco prudente frente a él.
Tuvieron que pasar tres años, dos meses y siete días para que mi corazón se hiciera a la idea de no volverlo a ver, de no volver a pensar en él como mío. Pero bastaron unos pocos segundos para destruir el muro de concreto que había creado a mi alrededor. El muro que tardé tanto en construir y reforzar para evitar salir herida por segunda vez.
Debí haberme ido, o buscar otro lugar donde comer, pero era imposible dejar pasar la oportunidad de estar cerca, de respirar su esencia, de robar miradas en su dirección aún mientras él ni siquiera era capaz de notar mi presencia.
Observé su taza de café a punto de extinguirse, y unas cuantas galletas con chispas de chocolate a medio comer que se sobresalían de su plato; verlo actuar con tanta normalidad hizo que mi corazón se contrajera. Lo extrañaba. Mucho.
Finalmente me senté en una mesa escondida en el local, observándolo cada vez que sus dedos se movían sobre el teclado y cada vez que su mano buscaba a tientas por otra galleta.
Pensé que pasaba desapercibida a sus ojos, así que cuando alzó la vista y vio directamente hacia mí, como si supiera que me encontraba allí desde un principio, me paralicé.
El tiempo se detuvo y mi corazón se desaceleró. Fui atrapada mientras lo observaba descaradamente.
Para mi sorpresa, él no me ignoró o actuó como si fuéramos dos extraños; en su lugar, me sonrió y levantó su mano para darme un saludo tímido tan impropio de él.
Sonreí, la esperanza corriendo por mis venas como un choque de adrenalina. Mi mente ilusionándose e imaginando las posibilidades de nosotros dos juntos otra vez; pero esos pensamientos se detuvieron cuando una chica con cabello color almendra se sentó junto a él y pasó su mano posesivamente por su hombro. Inevitablemente apartó sus ojos de los míos, y la sonrisa que me había dedicado a mí, no era nada comparada a la que le dedicó a ella.
Entonces pasó lo impensable: ella se inclinó hacia sus labios, y él la besó.
Seguramente fue un beso corto, tal vez pasaron nada más que segundos antes de que se separaran, pero para mí tomó una eternidad... y fue una eternidad muy cruel y amarga.
Cuando el beso acabó, no esperé que dirigiera su mirada de nuevo hacia mí, y no lo hizo. Secretamente deseaba que mis ojos no me delataran y lo hicieran registrar la tristeza en mi rostro, pero no importó, en ese momento me di cuenta que mi tiempo con él ya había pasado. Era muy tarde para nosotros dos. Siempre fue muy tarde para los dos.

Comentarios

  1. Wow!!Casi lloro :'( . ¿Es de un libro este fragmento o lo escribiste tu? por que esta muy bonito ^_^

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    1. Mujer que envidia (dela buena si se puede decir).. escribes de una forma barbara... !!

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  2. Lo escribiste tu? dios porque esta buenisimo, me encantó!

    Valen.

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    1. jeje si lo escribí yo! Fue un breve momento de inspiración :)

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    2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  3. Wow que increible lo escribiste vos o que?muy bueno XD

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  4. Una palabra (aunque podria decirte muchas jajaj) IMPRESIONANTE no solo por tu manera de escribir sino también por la forma en que logras transmitir las emociones y sentimientos de los personajes, me encanta leer y debo decirte GRACIAS porque tus historias son hermosas, he leido prohibido enamorarse de adam walker, y ahora estoy leyendo su continuación, sencillamente hermoso jajaj, y esta de acá me encantó también....tienes un don maravilloso al poder escribir de la manera en que lo haces, nunca dejes de hacerlo, besos, se te quiere! :-)

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  5. Dios mio chica amo todo lo que escribes me haces llorar mucho
    Eres estupenda
    Gracias!!! Por regalarnos o compartirnos lo que escribes
    Eres y seguiras siend una de mis escritores favoritos y no ecager

    Saludos desde Mexico

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  6. Jo, como te lo digo? ... Hermoso ;3

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  7. He leído esta historia millones de veces, incluso se la leí a mi hermanita que sigue en el vientre de mi mami para dormir, Me fascina, Escribes Genial! Hermoso! Barbaro! *Se para y aplaude*

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  8. Aaaaaaaaaaah T_T
    el corazón hizo crush! Y ando leyendo todos estos cortos relatos que tienes Liz, como entrevistas y demás por que no leeré POAW hasta que este terminada jajajaja (y sufro por eso también T_T no se de donde tengo tanta fuerza de voluntad)... En fin, simplemente bello, me encanto <3 *-*

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  9. Esa historia me conmovió mucho, soy una romántica literaria que cree en el amor, las almas gemelas y las segundas oportunidades.
    Que triste como se sintió, rayos ¡lo sentí como si fuera yo!.Pero.. por lo menos parece que el era feliz.

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  10. Hola Lia,
    De antemano quiero decirte que he leído tu libro PEAW y desde ese momento he sufrido esperando cada capitulo de POAW y los he leído y releído. Eres una escritora muy talentosa y te admiro.
    Pero nunca me había detenido a leer tus historias de una pagina, lo único que puedo decir es un gran y escandaloso GUAU!!!!!!!! Yo se que no es la frase mas elocuente para expresarlo pero no encuentro palabras. Gracias por compartir tu talento Gracias!!!

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  11. Eres excelente escribiendo, espero que tengas muchísimos éxitos si publican alguna de tus historias. ❤

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