17 octubre 2013

PFQMG - Capítulo 6

6
Cómo prometí fingir que me gustabas

 Yo no pertenezco a lugares como estos: finos, elegantes, con lujosa vajilla y gente vestida de etiqueta. Lo mío es más sencillo y menos ostentoso, supongo que la falta de dinero es el que pone los estándares para mi poca visión en cuanto a lujos.

Key me sostiene del brazo, procurando que mi copa de champaña siempre sea llenada cada vez que la acabe, y me pasa bocadillos raros y exóticos que me dejan la lengua en un constante hormigueo.

Él me presenta a mucha gente cuyos nombres jamás volveré a recordar, y rostros a los que raras veces veré en esta vida. 

Aunque de todos, destacan algunos como el de Rony. Oh sí, el tipo es enorme y masivo, peor que mi jefe, Cliff, quien ocupa dos sillas para sentarse en su escritorio personal.

Cuando Rony me saluda, Key trata de contener la risa y mira hacia otro lado. Su hermana mayor no deja de mirarnos en la distancia, y observa cómo interactúo alrededor de él. Es vergonzoso. ¿Se supone que dije que Key me intercambia con este tipo? ¿Y que me obligaba a llamarlo papi? Me retracto de mis palabras. Ojala me las pudiera tragar; deseo meter mi cabeza en un hoyo bajo tierra y nunca salir.

—Tu cuello se pone rojo cuando estás nerviosa —dice Key una vez que acaba con mi tortura y me lleva hacia otra parte del salón, apartándome de Rony y sus bizarras historias de pesca.

—También me da comezón bajo las axilas —admito.

Él ríe y toma otro sorbo de su bebida. Apenas la ha tocado, en cambio yo, ya voy por la tercera. Tal vez el alcoholismo venga de familia; si mi padre fuera un invitado, ya estuviera en medio de la habitación, boca abajo y con vómito fresco en la comisura de sus labios. Los Day no sabemos cómo beber correctamente y con moderación.

—Mia no ha dejado de vernos —dice él, mirándola discretamente.

—Tampoco tu hermana. Creo que no le agrado.

—Naa, ella sólo está actuando como la pequeña defensora de los derechos de la mujer que es por dentro. Ella encabezó una protesta contra el maltrato animal hace dos semanas y pensó que haría de eso su vocación, luego renunció y mejor decidió defender los derechos de la mujer. Le doy tres días más antes de que abandone ese sueño y se dedique a otra cosa. Siempre lo hace, cambia de parecer más rápido de lo que un conejo defeca.

Hice una mueca ante su referencia.

—Gracias por esa imagen mental.

—Un placer.

Me guiña un ojo.

—¿Entonces? ¿Quieres bailar? —pregunta después de unos segundos.

Veo sus ojos color ámbar por un momento, luego elevo mi ceja.

—Sólo bailaría si me pagaras el doble. Yo soy pésima tratando de llevar el ritmo.

—Pues suerte para ti que yo soy muy bueno en ese tema: toco la guitarra en una banda, y digamos que no lo hago nada mal. Llevo el ritmo en la sangre. Vamos, yo te guío. ¿O acaso me tienes miedo?

—No es miedo... Bueno, tal vez un poco.

—¿Por qué? Soy yo el que debería tenerte miedo. Si mal no recuerdo eras tú la que hablaba dormida y no dejaba de repetir que había que proteger a los patos del agua.

—Yo no hablo dormida —sí, lo hago, mis hermanos ya me lo han dicho, pero prefiero no avergonzarme más con el extraño.

—Sigo esperando mi respuesta, señorita —extiende su mano y la tomo, vacilante.

Él retira la copa de mi mano y se la pasa a uno de los meseros que no dejan de circular por toda la fiesta. Me lleva hacia una improvisada pista de baile y, lastimosamente, la canción no cambia a una lenta sino que seguimos con LMFAO.

—¿Sabes? Secretamente esperaba que al venir aquí, cambiara la canción —confieso. Estoy prácticamente gritándole al oído para que pueda escucharme—. Esperaba que fuera algo así como en una novela: cuando la chica es la correcta, la música se vuelve lenta… no más rápida.

Él se ríe y empieza a moverse para seguir el ritmo de la canción. Él sabe cómo hacerlo, hace que se vea fácil y sensual.

—Sólo muévete —me grita cuando ve que no me muevo.

Asiento con la cabeza y empiezo a mover mis manos como si estuviera limpiando ventanas invisibles.

—Se supone que debes mover también los pies —se ríe.

Odio bailar. Soy poco flexible o creativa a la hora de hacer algún movimiento.

Trato de despegar mis pies del suelo y comienzo a pretender que piso cucarachas. Es muy difícil sincronizar mis pasos pero estoy agarrando el ritmo lentamente.

Mano, mano, pie, pie. Mano, pie, pie, mano, cadera.

Doy saltitos y hago la cosa esa de pretender que buceo bajo el agua. 

Después estoy moviendo solamente las caderas, de un lado a otro. Levanto las manos al aire y formo una casita con mis brazos.

—Eres realmente mala haciendo esto —dice Key. Sus pasos son precisos y masculinos, completamente sincronizados y suaves. Lo detesto.

Después de unos breves cinco segundos, él me toca el hombro y grita en mi oído:

—¿Quieres dejar de hacer eso?

—¿El qué?

—El pisa cucarachas. Parece más bien que intentas pisotear flores o apagar un cigarrillo. Déjame enseñarte.

Levanta mis manos y las une con las suyas. Sé que ambos nos vemos patéticos, pero no está ayudándome en nada su técnica.

—Esto no sirve —admito luego de un tiempo—. Prefiero seguir con mi técnica.

Separo nuestras manos y consigo hacer un paso más antes de oír que se ríe de mí.

—¿Y ahora qué? ¿De qué te ríes?

—¿Estás haciendo el Gangnam Style?

—No —hago una mueca.

—De acuerdo.

Seguimos bailando, hasta que no aguanto la risa y dejo de pretender que sé lo que hago.

Key se ríe y me saca de en medio de los cuerpos sudorosos. Sorprendentemente hay bastantes parejas mayores en la pista.

Ahora estoy sudada y roja. Pronto Key me trae una copa de champaña y creo que moriré por intoxicación.

—Eso no fue tan malo —me dice.

Yo resoplo y luego río.

—Simplemente estás siendo amable. Soy un asco bailando, lo sé. No adornes la realidad.

—De acuerdo, fue espantoso. Listo, lo dije.

—Oh, ¿te sientes mejor contigo mismo por herir los sentimientos de una dulce chica?

—Estoy siendo valiente, aún no olvido que tienes gas pimienta en el bolso y que sabes cómo usarlo.

Sonrío sabiamente.

Pasan unos minutos y ambos nos calmamos hasta que nuestra respiración vuelve a la normalidad y yo bebo todo mi licor.

Observamos a unas cuantas parejas bailar y nos perdemos viendo a una adorable anciana de cabello blanco intentando seguir la música actual. Aun no entiendo cómo siendo la fiesta para la madre de Key, todo se vea más bien adecuado para jóvenes fiesteros y revoltosos.

Así que le pregunto a Key y él me dice que sus hermanas mayores planearon todo.

Entonces le pregunto cuántas hermanas mayores tiene, y levanta dos dedos de su mano.

De pronto un chico rubio se acerca a él y ellos se pierden en una discusión que tiene que ver con la hipotermia; asunto que no entiendo para nada y dejo de prestarles atención.

Después él me deja sola por unos minutos y el rubio lo sigue obedientemente hacia donde va.

Key ha sido una excelente compañía, incluso, cuando me ve aburrida y desmotivada, me sugiere que rememore la cantidad de dinero que está pagando por mí y que al menos finja estar interesada en la fiesta. Tal vez lo diga en broma, pero simplemente lo sé: yo no soy otra cosa más que una inversión con piernas. 

Por un momento me engañé a mi misma pensando que él podía ver más allá de una simple chica de cabello marrón y ojos oscuros, pero todo este tiempo puede que yo haya hecho castillos en el aire, imaginando un momento que se miraba bonito únicamente en mi cabeza (producto de ver tantas novelas coreanas y leer demasiado sobre Patch).

Además, es una forma poco profesional de mi parte. Es trabajo lo que estoy haciendo, así como cuando me presento a trabajar en el horrible restaurante quiera o no; o como por las noches tengo que asistir a la universidad pública para graduarme de algo y ser una de las primeras en la familia en terminar una carrera.

La diferencia de este trabajo y el otro radica en que aquí debo ser una perfecta actriz en todo momento. Fingir que el hombre a mi lado me complementa y me hace feliz, incluso cuando apenas nos acabamos de conocer hace unas horas y ni siquiera sé lo que le gusta desayunar o el ingrediente favorito de su pizza... si es que le gusta la pizza.

Somos dos desconocidos tratando de aparentar ser algo que se da de forma natural y poco interesada como lo es el amor.

Soy consciente que estoy siendo utilizada como chica rebote, chica llavero y como chica tonta. Pero necesito ser esa chica en estos momentos. Sé las responsabilidades que me esperan en casa, sé que el colegio de mis hermanos no se paga por arte de magia, así que aprieto los dientes y vuelvo a mi semblante serio.

Después de unos segundos detengo a uno de los camareros que sirve un extraño aperitivo marrón y un mini coctel de camarones.

Si esta va a ser la primera y la última noche que logre codearme con la alta sociedad... entonces tengo que hacer que valga la pena.

Key todavía no regresa y no lo veo por ninguna parte así que no sé qué debo comer o que no. Después de un tiempo de retener al camarero pulcramente uniformado, tomo el bocadillo marrón y lo llevo a mi boca. 

Lo mastico y sabe bien. No sé por qué la gente piensa que los ricos tienen gustos diferentes en la comida.

—¿No te parece deliciosa la vejiga de ternero? —dice una voz femenina a mi lado.

¿Vejiga de... ternero?

Rápidamente escupo la cosa en la mano y comienzo a toser.

Trato de enjuagarme el sabor dando pequeños sorbos a mi champaña.

Una vez que creo que por fin soy capaz de no echarme a vomitar, miro de lado a la chica que me habló y, para mi completa tortura, es la ex novia de Key.

Una vez más me deslumbro de lo hermosa que es ella: su cabello rubio es perfecto y tiene mechones castaños que le dan volumen a su corte de pelo.

Es de ojos verdes y contextura pequeña pero bien formada. Cuando veo su piel pienso inmediatamente en que debe pasar horas sumergida en una bañera con leche y humectante de avena. Para que alguien pueda verse así de perfecta tiene que dedicar horas y horas a consentirse. La envidio, pero yo también tengo lo mío y además, sé dar patadas en los testículos mejor que nadie. Apuesto a que ella ni siquiera se atrevería a decir la palabra testículos en voz alta.

—Veo que no todos tienen el mismo paladar —habla de nuevo la rubia.

Mi mano todavía sostiene las sobras de la vejiga y me apresuro en robarle una servilleta a un camarero.

Limpio a fondo mi mano y luego le entrego la servilleta al pobre hombre que me mira con asco. Pongo una pose con la que no me dejo intimidar y pronto él se va.

La rubia pasa los dedos por las puntas de su cabello, y cuando nota que yo no estoy diciendo nada, ella se apresura a hablar:

—Creo que no nos han presentado. Soy Mia Makowski —extiende su mano con delicada y suave manicura, y yo también extiendo la mía y la saludo.

—Soy... Rita. Rita Day.

Ahí, di mi nombre real.

Mia frunce el ceño y se muerde su labio inferior por un momento mientras procesa la información que le acabo de dar.

—¿Rita? Oh, como la Power Ranger amarillo, ¿verdad? ¿La de la primera generación?

Elevo ambas cejas y espero a que diga más pero no lo hace.

—Ummm, en realidad, la Power Ranger amarillo se llamaba Trini.

—Oh, como sea, yo estaba demasiado pequeña como para recordar muy bien esos detalles. Déjame preguntarte algo —hasta ahora su tono de voz es calmado y amigable. Podría jurar que incluso es tímida y bastante simpática para ser una infiel que engañó a Key y se acostó con otro hombre—. ¿Tú viniste con Key?

La examino de pies a cabeza sin que sea tan obvio, y luego asiento.

—Sí, él me invitó.

—Oh —ella agacha la mirada y se concentra firmemente en el suelo de madera bajo sus pies—. ¿Él y tú son... novios?

—Sí. ¿Alguna razón importante para preguntar?

La veo hacer un puchero y nunca despega la vista del suelo. Me niego a creer que ésta es la misma chica que me habló rudo aquella mañana que me encontró, o al menos pienso que no es la misma "perra mandona" que describió Adam hace unas horas atrás.

La chica se mira adorable e incapaz de matar a una mosca. Tal vez de verdad esté arrepentida...

—Es que yo... —Mia traga y se le encoge la voz. Se nota incómoda por la situación— yo quisiera que me permitieras bailar una canción con él. Sólo una. No sé si ya te dijo que yo fui su novia, pero las cosas no terminaron bien entre él y yo...

—De acuerdo —la interrumpo— pero no es a mí a quien debes preguntarle, ¿sabes? Es a él.

—Muchas gracias. De verdad quiero disculparme.

Y como si Key supiera que hablamos de él, aparece en mi visión periférica y comienza a avanzar en nuestra dirección. Desde aquí puedo ver la cara de molestia que pone al ver a Mia.

Se para a mi lado y me toma gentilmente del brazo.

—Mia, creí que ya no teníamos nada de qué hablar —le dice. La pobre chica se ve mortificada y sus mejillas se tornan de color rosa pálido.

—Solo quería bailar un momento contigo — responde ella con voz insegura y baja—. Me iré dentro ocho días y no quería hacerlo sin antes despedirme de ti y arreglar las cosas contigo.

Key hace una mueca y yo estoy a punto de alejarme para darles más privacidad, cuando, él me sujeta el brazo y no me deja ir más allá de unos pasos.

—Entiendo que ahora tienes novia... Me parece perfecto. Pero yo solo pido una última canción. ¿Qué dices? —suplica ella.

Key aparta la vista y la fija en un tipo con calva que se está devorando toda la vejiga de ternero. Ojala alguien instruya al pobre hombre y le diga lo que está metiendo a su boca... o tal vez ya lo sabe, no sé.

—Rita, ¿estás bien con esto? —me pregunta él finalmente.

Yo asiento enérgicamente, tal vez lo que él necesita es un buen cierre en su relación.

Key deja ir mi brazo y toma la delicada mano de Mia para dirigirse juntos a la improvisada pero bien armada pista de baile. Apenas y ponen un pie cuando la música está cambiando y... sí, empiezan las lentas.

Veo a Key bailar con Mia durante los próximos minutos; no lo hacen como probablemente nosotros lo estábamos haciendo, ellos sí llevan el ritmo de la música, jamás desentonan entre todos. Ahora suena una de Jason Mraz que habla de la suerte que es estar enamorado de tu mejor amigo.

Sólo he estado enamorada una vez, fue hace tres años y las cosas no funcionaron para ninguno. Ahora él está casado con una chica mucho más joven y trabaja el doble para pagar las cuentas. El amor nunca me ha tratado de buena manera, por eso ya no lo espero con los brazos abiertos, ahora lo hago con una daga en la mano y con mi leal, y siempre confiable, gas pimienta. Incluso aplasté a todas esas pequeñas mariposas en mi estómago para que no se fueran a emocionar una vez más cuando viniera otro chico a hablarme bonito y suave. Y hay que admitirlo: es mejor así. Prefiero patear traseros en vez de sentarme a besarlos.

Justo cuando llevo lo último de mi copa de champaña a la boca, una sombra a mi lado llama mi atención inmediatamente.

Es una mujer de mediana edad, delgada, alta y muy bonita. Puedo definir sus rasgos con una sola palabra: regios.

Viste de negro y tiene unas piernas increíblemente largas y bronceadas.

—¿No te parecen una linda pareja? —me pregunta señalándome con la cabeza hacia Key y su ex novia.

—Parecen hechos en el cielo —respondo sinceramente porque es cierto: físicamente hablando, ambos son perfectos entre sí.

Un mesero pasa cerca de nosotras y le dejo mi copa vacía y tomo otra con un líquido rosado dentro. La mujer a mi lado también toma una y la huele, entonces sonríe y despacha al empleado.

—Es una lástima que las personas no tengamos un físico de acuerdo con nuestro verdadero ser interior —me dice ella, luego se acerca a mi oído como si fuera a confesarme un secreto— ¿te imaginas? En esta fiesta habría demasiada gente increíblemente fea.

Le sonrío a la extraña y agito mi copa en su dirección, ella me devuelve la sonrisa y ambas sorbemos nuestra bebida al mismo tiempo. Sabe a fresa con menta y un toque sutil de alcohol.

—¿Entonces? —continúa diciendo ella— ¿Qué serías tú si se reflejara tu ser interior en la apariencia?

Lo pienso por unos segundos, aunque la verdad no necesito sopesarlo demasiado, lo he sabido todo el tiempo, desde que hizo la pregunta.

—Probablemente sería una estatua. Una de pura y sólida roca.

—Es bueno ser de roca; el problema está en que en las pequeñas abolladuras pueden debilitarla con el tiempo. Mejor sé mármol, es hermoso, práctico y firme.

Tomo un trago más y luego lo saboreo de mis labios.

—Pero el mármol también es demasiado frágil. Si hay alguien maltratándolo, se romperá con mayor facilidad que la piedra.

—Mmm... veo tu punto. Me gusta. Eres piedra entonces. Yo sería algo así como la madera: firme pero flexible. ¿Qué piensas? Ojala las termitas no acaben conmigo.

—Me parece perfecto —digo, aunque acabo de conocerla y no tengo idea de quién es o cómo es su verdadera personalidad. Ella parece algo más que madera (tal vez un brazalete de diamantes) pero presiento que todo le quedaría muy bien.

Ella sorbe y luego suspira mientras continúa viendo en dirección a la pareja que ha logrado llamar la atención de varios en la habitación.

Ella no se va, y a pesar de que nos quedamos observando a Key y a Mia, ninguna vuelve a decir nada.

De repente, la música se interrumpe y una chica altísima toma uno de los micrófonos de la mano del DJ ubicado en una esquina.

Una gran luz naranja la ilumina, haciendo que todos los ojos vayan a ella.

—Bien, llegó el momento de partir el pastel de la cumpleañera —dice con una sonrisa contagiosa en el rostro—. Luego pasaremos la velada en las afueras de la casa, en donde más comida y bebidas serán servidas. Ahora, necesito llamar a la privilegiada de la fiesta y a sus hijos. ¿Mamá? Ven por favor. ¿Key, Pam?

La gente comienza a señalarlos y, a la distancia, noto que Key se mueve hacia donde está la chica (que supongo es su otra hermana). Mia lo sigue desde cerca y le sonríe con fervor. Tal vez mis servicios dejen de ser requeridos dentro de poco porque parece que Key se reconcilió con ella; y es lo mejor ya que empiezo a desconfiar en que la gente se crea nuestra mentira. En más de una ocasión me equivoqué y le dije a sus amigos que nos habíamos conocido hace doce semanas en un puesto de comida rápida, en lugar de decirles que fue hace quince semanas en uno de sus conciertos (al parecer él toca en una banda local) como habíamos acordado anteriormente.

La chica con el micrófono vuelve a llamar a los involucrados y, esta vez, Key y su hermana mayor ya están ubicados al frente de la multitud pero no hay nada de su madre.

—¿Mamá? ¿Dónde estás? —dice la chica. Ahora que Key está a su lado, ella se ve una cabeza más alta que él.

—Supongo que tengo que ir —susurra la mujer junto a mí. Mis ojos se amplían cuando el significado de sus palabras me golpea en la conciencia.

¡Ella es la mamá de Key!

—¿Usted es... ? —me quedo sin aire— ¿Usted es la madre de Key?

Vaya, yo jamás me llevo bien con la madre de alguien. No sé qué es, tal vez un repelente que las aleja de mí.

—¿Yo? —dice ella. Entonces al fondo escucho aplausos y gritos de ánimo y veo a una mujer delgada y en forma acercarse al pastel. Key corre a abrazarla, y sus hermanas hacen lo mismo. Ella debe ser la madre, ¿pero quién es entonces... ?

La mujer a mi lado me mira con una sonrisa empática en el rostro.

—Yo soy la madre de Mia —dice encogiéndose de hombros.

La veo por más de medio minuto, hasta que se ríe de mi expresión.

—Fue un placer platicar contigo —dice finalmente— pero me tengo que ir. Si no logro encontrar a mi otra hija, Rosie, es capaz de comerse todo el glaseado del pastel y no dejarle nada al resto de la multitud. Oh, y por cierto, Mia no es siempre lo que aparenta. Es estratégica y sí, a veces puede ser fría con la gente, pero de verdad está arrepentida por todo lo que pasó con Key... si es que él ya te informó de la situación.

Asiento con la cabeza.

—Bien entonces —dice ella— me voy. Pero me encantó saber que ahora Key está en buenas manos. Salúdalo de mi parte.

Y diciendo eso se va, dejando una ola de perfume a su paso.

Justo ahora estoy realmente confundida.


****


Esto es ridículo. Es cerca de la medianoche y lo único que he hecho es embriagarme con las pequeñas bebidas rosadas y con olor a menta; no he tocado el trozo de pastel que me sirvieron en la fiesta, y soy la cena de miles de mosquitos porque, al parecer, logran traspasar las bonitas mallas que me prestó la hermana mayor de Key.

Los invitados beben todo el licor como si no hubiera un mañana mientras que yo no puedo evitar apreciar toda la casa desde afuera dado que estamos en el jardín.

Hay antorchas encendidas por todos lados y la música cambió drásticamente después de las diez. Ahora alguna melodía suave y extranjera suena de fondo en medio de las carpas instaladas sobre el bonito césped recién cortado.

No he sabido nada de Key debido a que continúa discutiendo-hablando-bailando con Mia. Tampoco he vuelto a ver a la mujer que aseguró ser madre de la rubia aquí presente.

Hay varios señores mayores hablando de negocios y fumando como chimeneas; todo el humo se va directo a mi cara ya que estoy justo en la mesa detrás de ellos.

Odio esto.

Necesito que Key me pague lo que me debe y así puedo pedir tranquilamente un taxi e irme a casa. Sin esperar más tiempo, me levanto de mi asiento y empiezo a buscar en medio de las masas por algún chico de cabello claro con aspecto de vaquero, pero no logro encontrar a nadie que llene la descripción.

Me detengo frente a un chico muy alto y le pregunto si conoce a Key y si sabe dónde está. No recibo ninguna respuesta a cambio.

—¿Cuántos tragos has tomado? —una chica bajita me agarra del codo y me lleva a toda velocidad frente a una mesa para que me siente.

—No he tomado muchos, ¿por qué?

—Por que le estabas hablando a una palmera. Ahora, dime la verdad sobre mi hermano, ¿cómo se conocieron?

No digo nada por los próximos dos minutos y ella se está desesperando.

—Cuéntame.

—Bien, te va a sonar cliché pero… —me quedo callada de nuevo. No sé cuánto decirle a ella, finalmente le cuento todo—: él me pagó para hacerme pasar por su novia.

La chica, que ahora reconozco como Pam, suspira y se reclina en su asiento.

—Lo sabía —creo que la he escuchado decir eso muchas veces—. Lo sospeché, mi hermano se puso raro desde la mañana, cuando le dijeron que Mia estaba en el país e iba a venir a la fiesta de mamá. Y de la nada aparece con una novia a la que jamás había visto.

Se queda pensativa por unos momentos y luego su atención regresa a mí.

—Bien, ahora yo te hago otra propuesta distinta a la de mi hermano —dice mientras cruza sus brazos frente a su pecho.

Hago una mueca y visualizo a uno de los camareros con más de las deliciosas bebidas rosadas.

—Estoy siendo muy cotizada esta noche —digo. Doy un pequeño hipo e inmediatamente me llevo mi mano a mi boca, avergonzada por mi manera de actuar.

—Te pagaré para que hagas algo por mí… por mi hermano, mas bien. Noto que eres bonita y con un carácter de acero así que…

—¿De acero? —la interrumpo— tampoco soy una regla, digo, no todo el tiempo soy tan dura con las personas, yo no…

—De acuerdo, de acuerdo… déjame terminar.

Finalmente el camarero se acerca a nuestra mesa y le ofrece a Pam una bebida, pero ella la rechaza. Yo trato de obtener una, y ella inmediatamente me da un golpecito en la mano.

—No bebas mientras discutimos de trabajo y cosas importantes.

Bajo la cabeza y el chico uniformado se va.

—¿En qué estábamos? —pregunta Pam—. ¡Ah, sí! Te voy a pagar para que finjas que te gusta mi hermano.

Al decir eso, alzo la cabeza y la quedo viendo a la cara.

—¿Qué? ¿Por qué haría eso?

—Porque aunque él no me lo diga, sé que está mal por lo que Mia le hizo. Nunca la va a superar si sigue enamorado de ella. Además, mataríamos dos pájaros de un tiro: hacemos que se olvide de Mia, y apartamos a los buitres que andan tras él.

Me señala con la cabeza hacia una multitud de chicas apiladas viendo fijamente hacia una dirección. Sigo sus miradas y finalmente noto a Key. Está sentado frente a Mia y ninguno habla por los momentos. Mia tiene la mirada distante.

—Pero mi acuerdo con él era sólo por esta noche. ¿Cómo se supone que haga para “conquistarlo” con mis encantos naturales si no vuelvo a verlo?

—Mmm… —ella parece pensarlo por un rato, finalmente dice—: déjame eso a mí. Yo me encargó. Ah, una última cosa.

Trago saliva.

—¿El qué?

—No le vayas a decir nada a Key, por nada del mundo —levanta su mano para dejarme bien en claro el asunto—. Ahora sí, ¿vas a prometerme fingir que te gusta?

Hago una mueca y desvío la mirada.

Me siento mal por lo que sé que voy a hacer.

—Está bien —digo —. Pero sólo porque ocupo el dinero… no porque me guste traicionar los sentimientos de una persona… o engañarla.

—De acuerdo. Tú y yo tenemos un trato entonces.

Ella extiende su mano para estrechar la mía, y así cerramos el negocio.





PD: Apartir de ahora los capítulos se turnarán entre Rita y Key.
Espero que les guste :D
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19 comentarios:

  1. Lo ame lo ame lo ameeeee...!
    Y me parece perfecto q se turnen los capítulos *_*
    Gracias por existir mujer y por regalar nos tu talento!!
    Besos :)
    P.D. ame lo de la mamá de Mía jajajajaja

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  2. Si nos tortura la espera!! Pero si nos vas a regalar capítulos como este bien vale la pena!!
    Liaaaa ya soy adicta a Key y como se van cocinando las cosas a fuego lento, la actitud de Rita y su frase de " Prefiero patear traseros en vez de sentarme a besarlos" Wow me impresiono y la comparto totalmente!!

    Porfis no nos dejes mucho tiempo sin nuestra dosis :/

    Besos y gracias por existir como bien dice Natalia :D

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    1. :D
      jajaja Qué bueno que te guste!! Hago todo lo que puedo para actualizar... tengo unas locas fanáticas en POAW a las que tengo que complacer con un nuevo capi!! XD
      Gracias de nuevo, por pasarte :)

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  3. uuufff... esa Rita es de lo mas graciosa me gusta mucho su actitud... hablarle a una palmera fue genial...me rei muchisisisisimoo....... ojala la vida y sus horas no te retrasen para que puedas obsesionarnos con otro capitulo...!!! besos :-*

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    1. -.- yo también lo espero!!
      Rita es... especial :3 Tengo muchas cosas planeadas para ella. A ver qué tal salen...

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  4. Christel Pairazaman Garrido27 de octubre de 2013, 19:33

    Wii, no puedo simplemente no leer todo lo que escribes :#
    Así que también comentaré por aquí :D
    Me encanta de cabo a rabo ! Es genial que medio se complemente con la historia de Adam y Anna :)
    Que tal imaginación la tuya mujer :D
    Buenoo ahora hablando de este ficc. M E ♥ E N C A N T A !
    Rita es mi chica favorita ! :D Me encanta ebriaaa xD Y dios cuando casi asesina a Key por /casi-atropellarla/ fue genial ! xD
    Ahh quiero escribir más pero me muero de sueño yme duele el hombro (?) xD
    Así que espero otro capi ;# (Me siento como tu stalker, por andar leyendo todo lo que escribes :3)

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    1. jaja no me molestan los stalkers! XD (algunos dan miedo pero...) Me alegra mucho que te gustara!! Estoy encantada con cada comentario que dejan!
      Faltan más cosas que van a hacer que PEAW tenga un poco de sentido... y saldrán otros personajes que ya se conocían!
      Espero que el hombro haya dejado de doler (?_?)
      Un saludo enorme Christel!! ^^

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  5. ¡Hey!
    Hace poco lei PEAW, y no solo me enamore de Adam, tambien de Key, esos dos son... ah *-*
    Aparte de que me encanto la historia, me encanto como escribes, ME ENCANTO TODO, porque es una historia asombrosa, de verdad te felicito ^^ Me alegro tanto que hiciera la historia de Rita y Key♥
    me moria por saber mas de ellos y recien termine de leer los caps que llevas de PFQMG y te juro que AMOOO esta historia. Ambos personajes son tan increibles y perfectos a su modo. Osea, Rita esta loca, pero ¡me fascina! y Key, Dios... Key, maldita Mia :/ Key se merece alguien mejor sin duda, ademas, la forma en que la quiso y estaba enamorado de ella para que ella le hiciera eso, agh, volviendo a Key, creo que me he enamorado *-* y solo van 6 capitulos, para cuando termines estare delirando de amor por el ;)
    Me has hecho reir muchisimo, eres tan.... increible, como se conocieron, que él le pidiera que fingiera ser su novia y ahora que Pam le pida eso a Rita y ella halla aceptado... morire porque, ¡me encantan como pareja! aunque no halla nada aun entre ellos, me refiero a sentimientos y esas cosas, pero a la vez no me gusta porque, ow Rita "fingira", sera como si lo, uh, ¿engañara de algun modo?
    Pero, (he escrito mucho? lo siento hablo y por lo tanto escribo mucho a veces), No se la historia es tan original, tan genial, tan, ah como adictiva y te atrapa en un instante y quieres seguir leyendo (igual como me paso con PEAW y logicamente con POAW), ¡tieens mucho talento! y me alegra tanto que escribas cosas asi, que crees estas historias y nos encantes con tus personajes, la trama todo...
    Gracias por escribir (me has sacado muchas sonrisas y risas) y me alegra tanto ahber encotnrado el pdf de PEAW y asi saber de ti y de tus lindas historias.
    So, aqui tienes a una fiel fan de tus historias, pero ¿sabes? no puedo decidirme, ¿Adam o Key? Ahh ♥
    En serio, escribes asombroso y espero no dejes de hacerlo.
    Esperare taaaaan ansiosamente el proximo capitulo :)
    Espero estes muy bien.
    Bendiciones.

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  6. necesito el siguiente ahhh!!!!

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  7. wow esto esta tomando un rumbo q no espere jeje

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  8. Hola Me llamo Adriana y me siento Idiota xD
    JAJAJAJ
    En serio pensé que el Capitulo 5 era el ultimo que habías publicado
    No aparecía la opción de "Leer el siguiente Capitulo... "

    En fin
    Presiento malas y buenas cosas. Tengo miedo por Key es que
    para mi es un amor tiene lo suyo.
    Y Rony Vaya con razón Pam casi se lanza del balcón ay no
    morí de risa con esto o nada más genial que estar charlando con una palma. Insisto Rita es de las pocas
    protagonistas femeninas que me han encantado espero esto siga así.
    Sigo más que entusiasmada por seguir leyendo y así lo haré espero
    ver y poner más atención. Que pena en serio.

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  9. que mal que Key utilize a Rita y luego la deje botada en la fiesta y pfffff que mal que Rita acepte el trato que le propone Pam pero quien sabe podrian llegar a algo...

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  10. En seis capítulos yo estoy muriendo.Rita y Key,amo esto, gracias escritora favorita de Fanfic con novelas románticas juveniles.

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  11. Oh Dios Mío. ¡Lia, amo esta novela! Asagyszgyaghha si, te juró por toda la Nutella del mundo que te amo....
    Besooooooootes,
    -A

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  12. En cada capitulo esto esta mas interesante!!!!!!!!!
    Me identifique con Rita en eso de que no sabe bailar xd :c

    Y me mato de risa lo de que estaba hablando con una palmera LOL XD
    Nunca me cansare de decirte que amo como escribes<3

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  13. Okkk... ahora si me obsesioné con esta historia jejejeje amoo tu manera de escribir! es tan fresca y entretenida!

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  14. ommo.. rita en las que te metes. no cabe duda mia es una perra bien hecha. ya viene de familia verdad. solo hay que ver a rosie... y ovbio la hermana de key es super inteligente y ocupa la necesidad de rita. o mi dios estoy loca por segir leyendo como prometi despues del trabajo a leer.

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  15. Woow apenas termine de leer los otros 2 libros de Adam y Anna y me vine a ver la historia de Key y Rita y me está encantando... Y más x el carácter de Rita y xq le gusta ver los dramas coreanos y yo soy una ferviente seguidora de ellos ��jeje gracias

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Gracias por sus valiosos comentarios :)

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